ALP fija el 5 de noviembre para iniciar la legislatura 2026-2027 y reprograma interpelaciones pendientes
LA PAZ 28 DE OCTUBRE 2026
La Asamblea Legislativa Plurinacional aprobó por unanimidad una resolución que prioriza las interpelaciones pendientes y establece condiciones para el retiro de estas solicitudes de fiscalización.

La Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) iniciará la legislatura 2026-2027 el próximo 5 de noviembre, luego del cierre de la actual gestión legislativa, previsto para el día 4 del mismo mes. Así lo informó el presidente nato de la ALP, Edmand Lara, quien señaló que ambas fechas fueron coordinadas con los jefes de bancada.
En la misma sesión, el pleno aprobó por unanimidad la Resolución N.º 31/2025-2026, que dispone la continuidad y reprogramación de las interpelaciones pendientes, con el objetivo de garantizar que estos procedimientos de fiscalización sean tratados durante la siguiente legislatura.
La norma establece que las interpelaciones incluidas expresamente en su anexo único recibirán atención prioritaria en las primeras sesiones del nuevo periodo legislativo. Para ello, la Presidencia de la Asamblea deberá establecer y notificar las nuevas fechas y horas dentro de los tres días siguientes a la instalación de la legislatura.
El cronograma comenzará en la primera sesión ordinaria y continuará en las sesiones sucesivas hasta agotar los asuntos pendientes.
Durante la sesión, Lara también se refirió a la propuesta de la diputada Clotilde Padilla, relacionada con la obligación de fundamentar el retiro de una interpelación.
“Se ha coordinado de hacer el cierre de la gestión legislativa el 4 de noviembre y la apertura de la nueva legislatura el 5. Y también se ha considerado en esta resolución, que enseguida va a dar lectura el secretario, lo que fue planteado por la diputada Clotilde Padilla, de que todo aquel asambleísta que retire una interpelación, justifique del porqué lo está retirando”, señaló.
En ese sentido, la resolución dispone que las y los asambleístas que soliciten retirar una interpelación deberán presentar una comunicación escrita y fundamentada ante la Presidencia de la Asamblea.
Si las razones expuestas se consideran insuficientes, se concederá un plazo de tres días hábiles para complementarlas. Si persiste la omisión, los antecedentes podrán remitirse a la instancia de ética correspondiente para su evaluación. La norma aclara que esta remisión no implica una declaración automática de responsabilidad ni la aplicación de una sanción.
Asimismo, la disposición establece que cada interpelación deberá desarrollarse en sesión permanente por tiempo y materia hasta su conclusión, respetando su carácter público y el procedimiento reglamentario.
También determina que no podrá iniciarse una nueva interpelación mientras otra permanezca en curso y que tendrán prioridad aquellas que hubieran sido suspendidas por causas de fuerza mayor.
La resolución entró en vigencia desde su aprobación y busca preservar los antecedentes de los procedimientos pendientes y garantizar la continuidad del control parlamentario durante la transición entre legislaturas.
Finalmente, la norma precisa que la reprogramación no modifica las consecuencias previstas por la inasistencia de las autoridades ministeriales convocadas ni extingue las obligaciones relacionadas con los procesos de fiscalización.
