Apuntan a Bolivia como proveedor de droga tras revelar las rutas aéreas del narcotráfico

Solo en 2025, en el vecino país de Argentina, al menos siete avionetas fueron interceptadas, todas implicadas con el tráfico de droga. Las aeronaves utilizaron rutas aéreas con operaciones vinculadas entre Bolivia, Paraguay y Argentina. Bolivia se convertiría en una pieza fundamental, convirtiéndose en un país proveedor de sustancias controladas.

Según el reportaje difundido en un medio argentino, La Nación, el lunes pasado (2 de febrero). ocurrió algo extraño en una escuela en Avellaneda, en el norte de Santa Fe. Un hombre que dijo ser boliviano se presentó al establecimiento para pedir ayuda porque –según él- se había estrellado con una avioneta. La maestra que lo atendió llamó a la Policía de Santa Fe y contó el caso. Luego, el supuesto piloto desapareció.
Los agentes santafesinos avisaron a la policía chaqueña –el límite entre ambas provincias está a unos 300 kilómetros- ante la posibilidad de que el piloto fuera hacia el norte por la ruta 11. El misterio se hizo más profundo cuando los efectivos de esa provincia encontraron en ese camino a un colombiano que había ingresado de manera ilegal en la Argentina. Se investiga si ambas personas viajaban en la avioneta que se habría estrellado, y que probablemente transportaba cocaína desde la frontera con Bolivia. La hipótesis se sustenta en la consolidación durante los últimos años de las rutas aéreas narco.
Aeronave estrellada en Arequito, vinculada al narco Brian Bilbao/Foto: La Nación.
En 2025, las fuerzas de seguridad argentinas secuestraron siete avionetas vinculadas al narcotráfico: cuatro transportaban un total de 1739 kilos de cocaína y otras tres fueron incautadas con evidencia de haber participado en operaciones de tráfico de drogas, aunque sin cargamento al momento de ser halladas. Se sospecha que más aeronaves encontradas en zonas rurales fueron utilizadas para la logística narco.
El caso más resonante ocurrió el 11 de noviembre pasado cerca de en Pergamino, provincia de Buenos Aires, cuando Gendarmería interceptó una avioneta que había aterrizado en un campo con 956 kilos de cocaína valuados en más de 4.000.000 dólares. En una de las dos camionetas que esperaban la carga estaba Brian Walter Bilbao, uno de los narcos más buscados en Argentina, prófugo desde el operativo “Cosecha Blanca” de noviembre de 2023 que desbarató su organización en Rosario.
Bilbao, empresario que incursionó en varios negocios, entre ellos, el de espectáculos, operaba desde el country Tierra de Sueños 3 en Roldán, donde vivía con su familia. La logística narco la manejaba con una estructura con tres avionetas propias, un hangar en el country Campo Timbó, de Oliveros, y personal calificado, entre ellos, pilotos y mecánicos colombianos. Su captura llegó después de que cayeran su mano derecha Pablo Javier Raynaud en julio pasado —detenido mientras comía una hamburguesa en un shopping del barrio de Núñez, en CABA— y su hermano Waldo en septiembre, que fue aprehendido en un departamento céntrico de Rosario con un escondite construido dentro un ducto del edificio.
Brian Bilbao, el narcotraficante detenido en Argentina.
Simultáneamente al operativo en Pergamino, otra avioneta se estrelló en Arequito, Santa Fe, con 60 kilos de cocaína. Los fiscales de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar) manejan como hipótesis que ambos vuelos estaban coordinados por la misma organización.
Las investigaciones judiciales revelan que la ruta aérea del narcotráfico funciona como un triángulo logístico que conecta tres países. En la zona de Cochabamba, Santa Cruz de la Sierra y el departamento del Beni, en Bolivia, se produce la pasta base y la cocaína en laboratorios precarios que se desmantelan cada dos meses para evitar detecciones, señala el reportaje.
Desde allí, las avionetas —en su mayoría Cessna 206 y 210— despegan con cargamentos de entre 300 y 400 kilos hacia el Chaco paraguayo, una región inhóspita y poco habitada donde aterrizan en pistas clandestinas. Paraguay funciona como nodo de consolidación: allí se concentran los cargamentos antes del siguiente paso: los puertos.
El tercer vértice del triángulo es Argentina. Las aeronaves ingresan por el norte —Salta, Santiago del Estero, Chaco— pero su destino no es esa región, sino la zona central del país: campos rurales cercanos a Rosario, Pergamino o el sur de Santa Fe. El objetivo final son los puertos del Paraná, desde donde la cocaína sale hacia Europa, donde el kilo se vende a 30.000 euros, diez veces su valor en origen.

