Basilio Iñiguez «Héroe de la Batalla de Suipacha» Chichas 07 de Noviembre 1810
POR ELIAS VACAFLOR DORAKIS
PRÓLOGO

Tarija, tiene una memoria selectiva y muy negativa. Para contextualizar este mi punto de vista, sólo recordar que hoy 7 de noviembre y el próximo 19 de noviembre, Tarija debería conmemorar dos hechos muy significativos de nuestra Historia Colonial. Cada una tuvo su gravitación. Pero ambos pertenecen a dos períodos de nuestra Historia y; sin embargo, ambos no reciben la importancia que merecen. Por esa la población no habla de ellos, y; si lo hacen es con un total desconocimiento: la Batalla de Suipacha del 7 de noviembre de 1810 y la Secesión de Tarija de la República Argentina que concluyó el 19 de noviembre de 1826 y; como sabemos, ambos hechos tuvieron enormes y significativas consecuencias
Entonces, debemos necesariamente repasar y conocer las razones que impulsaron los mismos. Por ello, escribir sobre la célebre Batalla de “Suipacha”, y, celebrar junto a los hermanos de Tupiza 8 Suipacha (Potos´´, un celebrar una Gloria que nunca acabará. Ese gran fasto militar de 7 de noviembre de 1810, que significó la reacción lógica de la Corona de España ante la acción revolucionaria que desarrollaron las Colonias de Las Indias en noviembre de 1810; además, la grave situación que significaron las batallas de Cotagaita (octubre de 1810), y Suipacha (noviembre, 1810) fueron el bautizo de fuego y sangre para las milicias tarijeñas, chicheñas, cinteñas, salteñas y jujeñas que; bajo las órdenes del Cap. Martín Miguel de Güemes y; particularmente el Regimiento de Caballería de Tarija al mando del Tcnl. José Antonio de Larrea, Comandante del Regimiento Provincial de Caballería de Tarija.
Entonces, escribir esos hechos a base de nuevas referencias, y rectificar el olvido de nuestras autoridades es una tarea muy emotiva y conmovedora, porque al haber accedido a ocultas referencias hoy nos permiten conocer el cómo, cuándo y quiénes compartieron la sagrada victoria patriota aquel 7 de noviembre de 1810. De esa manera, quedó demostrado documentalmente que fueron a las milicias salteñas, jujeñas, chicheñas y tarijeñas las que combatieron y vencieron a las tropas españolas. Con ellos y desde esa fecha quedó establecida la génesis de la más prolongada y cruenta guerra entre patriotas americanos contra peninsulares y “chapetones” y cuyas tropas estaban conformadas por criollos y mestizos, comandadas por meritorios y experimentados militares españoles. Fue una guerra entre hermanos, la gran diferencia estribó en que unos aspiraban la libertad y; los otros, mantener el orden de sometimiento.
Fueron diferentes como espectaculares los escenarios geográficos del otrora y vasto territorio del “Alto Perú”, denominación que dieron los “arribeños” a “las provincias del interior”, donde se enfrentaron en mil y una maneras patriotas y “chapetones” y se impuso la barbarie, la irracionalidad, el odio y la venganza y experimentó los actos más reprochables para la condición y naturaleza humanas. Los patriotas y sus estrategas, de acuerdo al “Plan de Operaciones” elaborado por Mariano Moreno y Manuel Belgrano y aprobado en julio de 1810 por la Junta de Buenos Aires, necesitaban consolidar -a todo precio- la Revolución del 25 de mayo de 1810 y; para ese cometido, el Gobierno Provisional presidida por Cornelio Saavedra, resolvió e instruyó enviar Ejércitos Auxiliares desde Buenos Aires para que previo apoyo de los Cabildos Capitulares y sus respectivos Regimientos Provinciales de las Provincias del Interior pudieran enfrentar a los Ejércitos Realistas. Éstos, por su parte, tenían órdenes precisas de los respectivos Virreyes radicados en Lima: sofocar, anular y aniquilar a los caudillos y sus respectivas “montoneras” responsables de levantamientos tumultuosos en contra de la Corona y; para ese cometido, desplegaron todo su poderío desde Lima hasta copar cada territorio identificado como tumultuario en el “Alto Perú” y enfrentar y derrotar a las milicias de cada “Republiqueta” y Ejércitos venidos desde el Rio de La Plata. Por lo tanto, para los realistas había una sola consigna: restaurar el antiguo Virreinato de Lima con la recuperación e reincorporación del territorio de las Provincias del Río de La Plata a todo precio y; la Junta de Buenos Aires, tenía la suya: avanzar hasta los confines del “Alto Perú” con objetivos precisos políticos y militares definidos a través del aludido “Plan de Operaciones”.
Por lo tanto, la Batalla de “Suipacha” siempre retornará a nosotros por razones históricas y telúricas porque –consideramos- que no hemos terminado de escribir la totalidad de los hechos tal cual sucedieron ni hemos reconocido a los verdaderos héroes qué con su sangre y vida, escribieron la epopeya que dio paso a escribir una otra historia que debe llenar de orgullo a los bolivianos y argentinos y; por ende, Americanos.
Por esa razón, este trabajo está dedicado a un gran nuestro paisano tarijeño, nacido en San Lorenzo y que, formando parte del Regimiento Provincial de Caballería de Tarija, y participó, dejó su impronta y vida en el campo de “Suipacha”, Catedral de la Guerra de La Emancipación Americana, pero su nombre y ofrenda muerte fue sistemáticamente ignorado por más de 216 años. Porque en ese Santuario de la Patria aquella tarde del miércoles 7 de noviembre de 1810 -después de la derrota de “Cotagaita”, los patriotas 12 días después lograron la primera victoria contra los opresores realistas y; a partir de esa fecha, nuestra América y sus pueblos tomaron otro rumbo para lograr su libertad, justicia y hacer posible -a pesar de las serias limitaciones que tuvieron que enfrentar al cabo de quince años de cruenta y desigual guerra-, el advenimiento de nuevas naciones soberanas en el concierto de nuestra América morena. De esta manera, deseo rendir póstumo homenaje a los paisanos tarijeños y otros hermanos bolivianos y argentinos que jóvenes aún inmolaron sus vidas por el bien superior: la libertad.
Con el apoyo de irrebatibles fuentes documentadas del mayor acervo documental de Hispanoamérica (AGN, Argentina), y la Colección de “Güemes Documentado” y otras fuentes vitales, extraídas de la Parroquia de San Lorenzo (Partidas de Matrimonio y Defunción), deseo por la exigencia de mi consciencia, rendir elevado tributo de reconocimiento y homenaje póstumo a ese valiente sanlorenceño, que olvidado por propios y extraños, fue ejemplo de valor y entereza. El, fungió como una especie de escribano para escribir con su sangre y la de otros paisanos tarijeños, el primer capítulo de nuestra historia tan dramática que empezó aquel lunes 25 de junio de 1810 –léase el apoyo de Tarija a la Revolución de mayo- y tuvo su máxima expresión el 7 de noviembre de ese glorioso año, para finalizar quince años de derramamiento de sangre en Tumusla. Es decir, el territorio chicheño fue donde empezó y finalizo la Guerra de la Independencia: Cotagaita Suipacha y finalizó en Tumusla: territorio de la Gran Nación Chichas..
INTRODUCCIÓN
La Monarquía de Los Borbones a través del Rey de España Carlos III, creó mediante Real Cédula de 1º de agosto de 1776 el Virreinato del Río de la Plata con sede en Buenos Aires, separando del Virreinato del Perú a las Provincias de Buenos Aires, Paraguay, Tucumán, Potosí, Santa Cruz de la Sierra y Charcas, y las ciudades de Mendoza y San Juan. Es decir, el Virreinato tendría su Capital en Buenos Aires, y a la jurisdicción de ésta -que ya abarcaba Asunción y Montevideo-, se le anexaría la Real Audiencia de Charcas -todo el Alto Perú (hoy Bolivia), y la Provincia de Cuyo -que hasta entonces había sido jurisdicción de Chile. Asimismo, expidió el Título de Virrey a favor de Pedro de Cevallos, quien tomó posesión del cargo recién el 15 de octubre de 1777 y; el 12 de junio de 1778, firmó la Memoria a su sucesor y el 26 del mismo mes, entregó el mando a Juan José de Vértiz y Salcedo.
No conformes con ello y la nueva orientación que se quiso dar a la administración en Las Indias, el año de 1782 la Corona de España realizó una nueva reforma en las Colonias españolas mediante Real Ordenanza de “Intendencias” que entró en vigencia el 25 de noviembre de 1783 por disposición del Virrey Vértiz. Ocho de dichas Intendencias estaban dentro de la jurisdicción de la Audiencia de Charcas. También dispuso que el territorio de Tarija forme parte de la Intendencia Gobernación de Potosí, más concretamente del Partido de Chichas. Meses después, el 18 de mayo de 1784 mediante Real Cédula se creó la Primera Junta Municipal de la Villa de Tarija, compuesta por: Francisco González de Villa (Alcalde Ordinario de Primer Voto), Inocencio Rodríguez de Valdivieso (Alférez Real), Luis Hurtado de Mendoza (Rector Decano), y Cecilio de Trigo (Procurador).
Por lo tanto, el año de 1785 la Intendencia Gobernación de Potosí estaba compuesta de cinco Partidos: Chichas, Porco, Lípez, Atacama y Chayanta. Ese mismo año, por decisión y previo estudio de carácter comercial, económico, social y político-militar, el Gobernador Intendente de Potosí, Juan del Pino Manrique, dividió el Partido de Chichas en dos: Partido de Chichas (Capital Tupiza), y Partido de Tarija (Capital la Villa de San Bernardo)
El 17 de febrero de 1807 Carlos IV, Rey de España, con el Informe evacuado en 1805 por el Consejo de Indias, expidió dos nuevas Reales Cédulas. La primera, dirigida a Rafael de Sobremonte (Marqués de Sobremonte), Virrey de Buenos Aires, haciéndole conocer la división del Arzobispado de Córdoba del Tucumán en dos Intendencias Gobernaciones: Córdoba del Tucumán y Salta del Tucumán. La segunda, a Francisco de Paula Sanz, Gobernador de la Intendencia de Potosí (Alto Perú), haciéndole conocer que el Partido de Tarija de esa Intendencia pasará a formar parte de la recién creada Gobernación Intendencia de Salta. Del pleno conocimiento de estas Reales disposiciones, el pueblo tarijeño expreso un tibio reclamo, pero que en definitiva la disposición tuvo efectivo y estricto cumplimiento a partir del 24 de marzo de 1808. En ese marco jurisdiccional y constitucional el Primer Director de las Provincias Unidas del Río de La Plata, Gervasio Antonio Posadas (1814 – 1815), el 8 de octubre de 1814 instruyó la división de la Intendencia de Salta del Tucumán en dos: Intendencia de Salta, que estará conformada por los territorios de Salta, Jujuy, Tarija, Orán y Santa María y; la Intendencia del Tucumán, con Santiago del Estero, Tucumán y Catamarca. Posteriormente, el 6 de mayo de 1815 Martín Miguel de Güemes fue elegido por voto popular y democrático como el Primer Gobernador de la Intendencia de Salta. Tarija formaba parte de esa realidad geográfica, política, social, cultural y económica.
Respecto a lo acontecido en febrero de 1807, debemos señalar que fruto de la disposición Real de ese mes y año, se dio inicio al más antiguo pleito de límites entre el Alto Perú (Bolivia), y las Provincias Unidas del Río de La Plata (Argentina), a partir de las negociaciones que sostuvieron los días 8 y 9 de octubre de 1825 el Libertador Simón Bolívar y los Plenipotenciarios del Río de La Plata Carlos de Alvear y el Dr. Miguel Díaz Vélez del que surgió la célebre Cuestión de Tarija que motivó la separación de Tarija de la jurisdicción del Río de La Plata y su reincorporación oficial y legal a la naciente República de Bolivia y; de esa manera, figura en la primera Constitución Política del Estado de Bolivia que contó con la participación de los Diputados por Tarija José María de Aguirre Hevia y Vaca y José Fernando de Aguirre Hevía y Vaca, sancionada por el Congreso y promulgada por el Presidente Sucre el 19 de noviembre de 1826 que reconoce a Tarija como Provincia y no Departamento, hecho que sucederá cinco años después durante la Presidencia Constitucional de Andrés de Santa Cruz mediante Ley de 24 de septiembre de 1831 a base del Proyecto de Ley presentado y tramitado por los Diputados tarijeños José María de Aguirre Hevia y Vaca y Gabino Ibáñez.
Transcripción y contenido de la Cédula Real del día 17 de febrero de 1807 del Rey de España: la que originó la Ruta de la Secesión desde abril de 825 hasta diciembre de 1826. Dice:
El Rey
Al Gobernador – Intendente de la Provincia de Potosí
Para el mayor bien y felicidad de mis vasallos de, Salta del Tucumán, he tenido a bien mandar, á consulta de mi Consejo de las Indias de diez y nueve de octubre del año de mil ochocientos cinco, se erija un nuevo Obispado, cuya capital sea la de aquella Provincia, asignando á la nueva diócesis, entre otros territorios, todo el partido de Tarija de esa Intendencia, cuyo partido he mandado se ponga bajo la jurisdicción del nuevo Obispo de Salta, y de su Intendencia, separándole de la de Potosí, como se previene respectivamente en cédula de esta fecha. Lo que os participo para que tengan entendido quedar sujeto dicho partido á la jurisdicción de la Intendencia de Salta, que hasta ahora ha pertenecido a la nuestra, haciendo por este medio más útiles los derechos de aquel Intendente, por su inmediación al Chaco y sus Reducciones. En consecuencia le facilitareis y remitiréis como muy particularmente os lo mando, los autos, documentos y papeles que existen en nuestro archivo respectivos al citado partido de Tarija así en lo gubernativo, como en lo contencioso, sin permitir se pongan embarazos, ó reparos que dificulten, ó dilaten la remisión de todos los que sean necesarios para su gobierno, contribuyendo vos por vuestra parte á que tenga el más cumplido efecto esta mi real resolución, por ser así mi voluntad.
Fecho en el Palacio Real de El Pardo, Madrid, España, a diez y siete de febrero de mil ochocientos siete.
Por mandato del Rey nuestro señor.- Silvestre Collar
El 24 de marzo de 1808 el intendente de Potosí, D. Francisco de Paula Sanz ordenó la entrega a la Intendencia de Salta de todos los documentos que tuvieran relación con el Partido de Tarija. Semanas después, el Virrey Sobremonte reiteró y ordenó al Cabildo Capitular de Tarija el fiel cumplimiento de la Real Cédula el 27 de abril del año 1808.
Parte del texto, señala:
Al Cabildo Justicia y Regimiento de la Villa de Tarija
Por Real cédula de 17 de febrero del año próximo pasado, que en testimonio se me ha dirigido por el Gobierno Intendencia de Salta, y que consta comunicada a V. S. por el de Potosí, se previene la agregación de ese Partido al referido Gobierno Intendencia de Salta; y en su consecuencia, prevengo a V. S. proceda a su cumplimiento, reconociendo por Jefe de ese distrito al de la enunciada Provincia. – Dios etc.
Palacio Real de El Pardo, Madrid, España, abril 27 de 1808
Entonces, con el propósito de hacer aportes para la correcta contextualización de los hechos que involucran al pueblo tarijeño y sus líderes en la génesis de la historia argentina y boliviana a partir de la Revolución de 25 de mayo de 1810 en la Capital del Virreinato del Río de La Plata, este trabajo de homenaje y reconocimiento póstumos.
En los quince años que duró la Guerra de La Emancipación, hemos cimentado más aún los valores morales del pueblo tarijeño, que desde el 4 de julio de 1574 empezamos a construir nuestra identidad con esfuerzo, orgullo y dignidad. Por ello, llamamos al juicio de todos los hombres y mujeres de la tierra y a las naciones construidas sobre valores democráticos a un pronunciamiento imparcial sobre las reivindicaciones que desde tiempos lejanos pero fácilmente identificables de nuestra historia, venimos luchando y solicitando a todos los Gobiernos de turno –sean coloniales y republicanos-, pues para quién no se halla impuesto en los pormenores de los sucesos que sería muy largo detallar, pero que se constituyen en hitos de rebeldía y de legítimos pronunciamientos, nuestra postura actual podría ser considerada como una actitud anárquica y antinacional.
Prueba de nuestra conducta amparada en las leyes y legítimos derechos, se iniciaron precisamente aquel 25 de junio de 1810 y reiterada el 17 de mayo de 1811 a las autoridades de la Junta de Representantes de Salta. Es decir, deseábamos ser una jurisdicción separada a la de Salta. De esto es que queremos vindicarnos como de la nota más infamante para un pueblo, que desde que nació a la luz de la humanidad, es hermano de la libertad ordenada y respetuosa de las leyes.
Los pueblos tarijeños, que a la par con todos otros del “Alto Perú” que formaban parte del otrora Virreinato del Río de La Plata, que desde 1810 nuestro territorio por su ubicación estratégica, fue como una bisagra útil para que los más connotados Jefes, militares y ejércitos españoles al mando de José Manuel Goyeneche, José de La Serna y otros, hayan planificado la invasión de los territorios salteño y jujeño desde Cinti, Tupiza y Tarija para luego de derrotar a los patriotas, avanzar hasta Buenos Aires y llegar a dicha capital en mayo de 1817 y; restablecer el Virreinato del Río de La Plata tal cual prometió el Gral. Carlos de La Serna al Virrey del Perú, Joaquín de La Pezuela.
Es decir, en toda la jurisdicción del vasto Partido de Tarija: desde el Río “San Juan de Oro” (Oeste), hasta la confluencia de los Ríos “Pilcomayo” y “Paraguay” y; desde el Río “Pilaya” hasta la confluencia de los Ríos “Bermejo” y “Paraguay”, nuestro territorio (Chacos “Boreal” y “Central”), fue el escenario de los más inverosímiles y sangrientos enfrentamientos de milicianos tarijeños al mando de líderes y militares de la talla del Dr. Mariano Antonio de Echazú (Presidente del Cabildo Capitular de Tarija y Alcalde de Primer Voto), Tcnel. Francisco Gonzáles de Villa y Tcnel. José Antonio de Larrea del Regimiento Provincial de Caballería de Tarija, Francisco José Gutiérrez del Dozal, José Manuel Núñez de Pérez, sin cuyos aportes y decisiones hubiere sido imposible el apoyo decisivo de Tarija a la Revolución de Mayo y la participación protagónica de las “milicias” tarijeñas.
A ellos, y por un deber moral y de justa valoración histórica debemos ascender al pedestal más alto de la Historia de Tarija a los paisanos: José Antonio de Larrea, Manuel Martínez de Lea Plaza, Basilio Íñiguez, Manuel Álvarez, Manuel Jaramillo, Domingo Morales, Leandro Pacheco, y otras decenas de anónimos paisanos y chicheños cuyos nombres no figuran en los anales de los primeros combates después del apoyo de Tarija a la Junta de Buenos Aires (25 de junio de 1810). Todos ellos, participaron en las Batallas de Cotagaita (27 de octubre de 1810), y Suipacha (7 de noviembre de 1810)
Los tarijeños en particular, durante los quince años de enfrentamientos tuvieron otros caudillos como Francisco Pérez de Uriondo (nacido en Chile), Manuel Pérez de Uriondo (nacido en Chile), Eustaquio Méndez Arenas, José María Avilés, Ramón Rojas Jirón, Manuel Rojas, Agustín Campero, Pedro Antonio Flores Aldana, José Ignacio Mendieta, Ignacio Zárate, Mateo Berdeja, Juan José Fernández Campero, Clodomiro León, Mariano León, Saturnino León, Ramón Peralta, Rodolfo Gaite, Matías Guerrero, Hilarión Castillo, Matías Soria, Miguel Vidal, Mariano Prodel, Juan Esteban Soto, José Gabriel Ontiveros, Juan Esteban Garay, Fermín Vaca, Pantaleón García, Manuel Orgaz, Roque Gómez, Juan José Aparicio, Ramón Cabrera, Pedro Tejada, Juan José Vallejos, José Perales, Juan Ruiz, Francisco Cueto, Felipe Prada, Francisco Guerreros, Mariano Benavidez, Juan Vaca, Celestino Hidalgo, Francisco Subiría, Pedro Arraya, José Manuel Garnica, Martín Espinoza, Juan José García, Miguel Vidal, Esteban Segovia, Juan García, Manuel Arenas, Pedro Juan Padilla, Justo Fernández, Justino Zambrano, Basilio Rojas, Cacique “Cumbay”, Sebastián Sánchez, Juan Antonio Rojas y miles de milicianos e indígenas de nuestro chaco, todos ellos anónimos héroes patriotas que junto a sus mujeres y familias lucharon y defendieron sus propios territorios como: Canasmoro, Lomas Patriotas, San Lorenzo, Sella, Santa Ana, Padcaya, Camacho, Rejará, Itaú, Caraparí, Sereré, Chiquiacá, Fuerte de Santiago, San Luis, Salinas, Zapatera, Biray, Iñaguacito, Iñiguazú, La Cueva, Caipipende, Tolomosa, Chocloca, San Andrés, Gamoneda, Cuesta del Inca, La Concepción, Toldos, Orozas, Papachacra, Guayabillas, Cuyaimbuyo, Tariquea, Cuesta de Cachimayu y centenas de históricos sitios más, que durante quince años de feroz y desigual lucha contra España, sus oficiales y tropas, fueron el escenario de centenas de combates y escaramuzas. Es decir, entre 1811 hasta 1825, todos los pueblos del Partido de Tarija fueron protagonistas de un hecho sin igual en la historia americana donde se impusieron contra los “chapetones”, “cuicos” o “godos” como solía llamarse a los españoles, con el apoyo de patriotas “chicheños” y “cinteños”, constituyéndose nuestro territorio en la vanguardia de la Revolución Emancipadora que constante en sus sacrificios, jamás abandonó la Santa causa de la Independencia y; que firme en su juramentos de junio de 1810 hasta marzo de 1825, ha mostrado hasta dónde le era querida la Libertad. Por ello, no podemos consentir en el descrédito de haber puesto una mancha a la Gloria de la que se ha cubierto Tarija en los quince años de feroz lucha contra España, sus tropas y lacayos.
LA REVOLUCIÓN DE 25 DE MAYO DE 1810
La invasión francesa a España en mayo de 1808, debilitó la presencia de la Corona de España en sus colonias en América y derivó en los acontecimientos del 25 de mayo de 1809 en la Ciudad de La Plata (hoy “Sucre”, Bolivia), a la sazón Capital de la Audiencia de “Charcas” y sede de la célebre Universidad “San Francisco Xavier” donde precisamente estudiaban Derecho y Leyes quiénes llevaron adelante los levantamientos del 25 de mayo de 1809 y posteriormente en Buenos Aires estalló la Revolución del 25 de mayo de 1810. Con respecto a la primera, no existe documentación alguna que demuestre que el pueblo tarijeño o sus autoridades hayan participado directa como indirectamente en esta revuelta, más no conocemos quién o quiénes vino desde Chuquisaca a propalar la Revolución y solicitar apoyo.
Más al contrario, lo sucedido en Buenos Aires contó con el apoyo de la Directiva del Cabildo Capitular de Tarija a iniciativa de su Presidente el Dr. Mariano Antonio de Echazú, a quien por sus elevados méritos profesionales, doctrinales y hombre visionario comprometido con el Derecho, democracia y derechos del hombre en esa época, deberíamos reconocer como el verdadero “Padre y Prócer de Tarija” por el rol protagónico y decisivo que jugó en esa etapa de nuestra historia y; consecuentes con ese hecho por demás importante e histórico, corresponde definir la fecha del 25 de junio de 1810 como la verdadera Efemérides del Departamento de Tarija.
EL CABILDO CAPITULAR DE TARIJA APOYÓ A LA JUNTA DE BUENOS AIRES EL 25 DE JUNIO DE 1810
Efectivamente, el Cabildo de Tarija mediante oficio de 25 de junio de 1810 brindó respuesta al primer requerimiento remitido por la “Junta Gubernativa Provisional de Buenos Aires” y el Cabildo de Buenos Aires. Con esa decisión –verdad posicionada por mi persona ante el H. Concejo Municipal de la Ciudad de Tarija a quienes hice llegar el 19 de marzo de 2010 notas y documentos de respaldo mediante los mismos se constata que el Cabildo Capitular de Tarija y el pueblo tarijeño se convirtió en el primer pueblo del “Alto Perú” –aun perteneciendo a la “Gobernación Intendencia de Salta” y; por ende, a las “Provincias del Río de La Plata”- en apoyar a la Junta de Buenos Aires, cuyo Presidente fue el altoperuano –potosino- Cornelio Judas Tadeo Saavedra y Rodríguez.
Para el cumpliendo de la segunda de las instrucciones impartidas por la Junta, Mariano Antonio de Echazú (Presidente del Cabildo Capitular de Tarija y Alcalde de Primer Voto), convocó al pueblo tarijeño a Cabildo Abierto, el mismo que se realizó el 18 de agosto de 1810 y; en éste, se ratificó la decisión del 25 de junio pasado y se procedió a la elección del Dr. José Julián Pérez de Echalar como Diputado ante la Junta de Buenos Aires. Estas dos decisiones, dieron pleno apoyo legal y popular para que el Regimiento Provincial de Caballería de Tarija participe en las Batallas de “Cotagaita” y “Suipacha” y; de esa manera, los tarijeños tengan su bautizo de fuego en lo que será “La Guerra de la Emancipación” brindando efectivo apoyo a los “Cuatro Ejércitos Auxiliares Argentinos” que ingresaron al “Alto Perú” desde octubre de 1810 (Antonio Gonzáles Balcarce), hasta abril de 1817 (Gregorio Araoz de La Madrid).
Pero sin duda, será “Suipacha” el sitio elegido por el destino y la gloria. Allí se dio el primer triunfo Patriota en la Batalla del 7 de noviembre de 1810 contra los españoles, la misma tuvo decisoria participación de las milicias y caballería tarijeñas al mando de Tcnel. José Antonio de Larrea, Comandante del “Regimiento Provincial de Caballería de Tarija” junto a las aguerridas tropas salteñas, jujeñas, chicheñas y cinteñas al mando del Tcnel. Martín Miguel de Güemes.
En este capítulo de la historia de Tarija deseamos dejar establecido que este período puede ser catalogado como el más injusto, porque además de haber diluido el aporte de los tarijeños y tarijeñas y el rol del Cabildo Capitular desde junio de 1810 hasta octubre de 1811, años después y para colmo, los carga tintas liberales de Bolivia y Argentina se encargaron de minimizar los hechos suscitados en Tarija y lograron proscribir dicho aporte.
Por ello, deseamos recuperar una frase bíblica del Eclesiastés: “…hay tiempo oportuno para todas las cosas. Hay tiempo para callarse y tiempo para hablar…”. Dedicamos este trabajo a todas aquellas personas ávidas por conocer y entender la Historia de Tarija, una rectificada cronología histórica de los hechos y el listado preciso de los protagonistas que decidieron apoyar a la Junta de Buenos Aires.
Todas las acciones y decisiones asumidas por el Cabildo Capitular de Tarija y todo el pueblo cuentan siempre en la legalidad y legitimidad. Al respecto, no debemos olvidar que los miembros del Cabildo Capitular fueron elegidos por voto popular y censitario y; con esa legitimidad, decidieron apoyar a la Junta de Buenos Aires y adherirse a la Revolución del 25 de mayo del mismo año. Ese apoyo, se hizo efectivo en la fecha histórica del 25 de junio de 1810 ante la emergencia planteada por los pliegos remitidos desde Buenos Aires el 27 de mayo pasado y dirigidos al Cabildo Capitular, que estaba presidido por el Dr. Mariano Antonio de Echazú (Alcalde de Primer Voto), y los señores Regidores Juan Antonio Reguerín, Francisco de Ruiloba y Ambrosio Catoira y; de esa manera, cumplir a cabalidad el primero de los dos requerimientos exigidos por la Junta de Buenos Aires. Dichos pliegos llegaron a la Villa de Tarija el 23 de junio y ante la urgencia del asunto tan grave, fueron convocados los aludidos Regidores quienes se reunieron el lunes 25 de junio y luego de leer y analizar la situación tomaron la decisión de apoyar a Buenos Aires. Con ello, la apacible Villa de Tarija y su vasta jurisdicción y los miles de habitantes de una u otra manera apoyaron la medida asumida por sus representantes en el Cabildo y; posteriormente, con sus bienes, ganado, armas y hombres participaron de la Guerra de la Emancipación.
El texto de dicha nota, dice:
A causa de no haberse podido congregar el Cuerpo Capitular, por algunos accidentes, no se abrieron los pliegos que recibimos el 23 del que corre (ilegible), imparte la Creación de la Junta Gubernativa del Virreinato por dimisión del mando, del Excmo. Señor Virrey y se previene la creación de representante de este pueblo para vocal de ella para los fines que se expresan y como el asunto es el de mayor gravedad, (ilegible), es preciso concurra igualmente la sana parte del vecindario, según se indica por el suyo de 29 de mayo, no se ha podido verificar por la estreches del tiempo (ilegible) y lo puntualizaremos a la brevedad, dando aviso con el prójimo venidero.
Dios guarde a Usted muchos años.
Sala Capitular de Tarija 25 de junio de 1810.
Mariano Antonio de Echazú, José Antonio Reguerín, Juan Francisco de Ruiloba y Ambrosio Catoira.
Meses después, y cumpliendo la segunda Instructiva de la Junta de Buenos Aires, el Dr. Echazú convocó a las principales autoridades de la Villa para proceder de acuerdo al Reglamento Electoral a elegir al Diputado por Tarija. El acto se desarrolló revestido de legalidad y alcanzó ribetes de descomunal legitimidad, pues se convirtió en Cabildo Abierto y; en ese marco humano, se eligió el 18 de agosto de 1810 al Dr. José Julián Pérez de Echalar, como el Primer Diputado ante dicha Junta. Por lo tanto, como nuestros hermanos salteños, tucumanos, catamarquinos, santiagueños y jujeños hemos brindado decisivo apoyo a la Revolución de Mayo de 1810 desde su nacimiento.
A fines de ese glorioso año de 1810, junto a nuestros hermanos chicheños, cinteños, salteños y jujeños nos tocó escribir las páginas más gloriosas con la victoria en Suipacha el 7 de noviembre de 1810 contra las tropas españolas. Y en este capítulo deben lucir sus mejores galas: Dr. Mariano Antonio de Echazú (Presidente del Cabildo Capitular de Tarija y Alcalde de Primer Voto), Tcnel. Francisco Gonzáles de Villa y Tcnel. José Antonio de Larrea del Regimiento Provincial de Caballería de Tarija, Francisco José Gutiérrez del Dozal, José Manuel Núñez de Pérez, sin cuyos aportes y decisiones hubiere sido imposible el apoyo decisivo de Tarija a la Revolución de Mayo.
En este capítulo, debemos incluir sólo como mención con la fuerza que la moral y verdad histórica nos imponen, subrayar el aporte indiscutible que en 1811 brindaron a Tarija dos personajes: Martín Miguel de Güemes y Martín de Pueyrredon, y las consecuencias que tuvo que padecer por el apoyo que brindó a la Revolución de mayo y participación en Cotagaita y Suipacha y; cuyas consecuencias en 1811, serán detalladas en calidad de primicia.
Pero nuestro más grande homenaje póstumo y reconocimiento ha de ser para Basilio Iñiguez, soldado del Regimiento Provincial de Caballería de Tarija, muerto en la Batalla de Suipacha. Por lo tanto, el primer tarijeño en ofrendar su sangre por la Patria y Libertad. Asimismo, el reconocimiento póstumo a José Antonio de Larrea, Manuel Martínez de Lea Plaza, Manuel Álvarez, Manuel Jaramillo, Domingo Morales y Leandro Pacheco del mismo Regimiento que junto a decenas de patriotas participaron en las Batallas de Cotagaita, Suipacha, Desaguadero y Nazareno entre octubre y noviembre de 1810. Durante estos combates sus cuerpos resultaron mutilados. A través de ellos, el pueblo tarijeño empezó a escribir con su sangre la Historia argentina y boliviana y; por ende, de América del Sur.
Retornando a la Revolución del 25 de mayo de 1810 en Buenos Aires, podemos aseverar que tuvo una cronología distinta a la que nos enseñaron. En ese entendido, interesa conocerla para valorar los esfuerzos realizados por los pueblos que formaban parte de la jurisdicción de la Gobernación Intendencia de Salta del Tucumán, porque este capítulo de nuestra historia, fue ignorado, mutilado, minimizado y mañosamente tergiversado. Poco falto para que lograsen su enfermizo y principal objetivo: proscribirla para deshonra nuestra y se crea que las milicias tarijeñas y otras no fuimos protagonistas de todos los fastos que dieron gloria a la Revolución de Mayo y; nuestros hombres y nuestras mujeres, no fueron protagonistas de hecho relevante alguno.
Entonces, conocer, revisar y proyectar la verdadera cronología historia de mayo de 1810, es un deber ineludible para los tarijeños.
Fue el Cabildo Capitular de Salta, el primero en apoyar a la Revolución y lo hizo el 19 de junio de 1810; el Cabildo de la Ciudad de La Plata (Sucre), recibió los pliegos el 20 de junio remitidos desde Buenos Aires y los rechazó; el Cabildo de Catamarca, apoyó el 23 de junio; el de Tucumán, el 25 de junio; el de Tarija, recibió los pliegos el 23 de junio y reunido el 25 de junio manifestó su apoyo; el Cabildo de Santiago del Estero, lo hizo el 29 de junio y; por último, el Cabildo de Jujuy, decidió su apoyo el 7 de septiembre de 1810. Posteriormente, fueron los pueblos de Cochabamba (14 de septiembre de 1810), Santa Cruz de la Sierra (24 de septiembre de 1810), Potosí (10 de noviembre de 1810), que se sumaron a la revolución con sus hombres y mujeres. Asimismo, señalar que por decisión del Virrey de Lima a partir del mes de julio de 1810 el territorio de la Audiencia de Charcas dejó de pertenecer al Virreinato del Río de La Plata y volvió a su antigua jurisdicción: el Virreinato de Lima.
A partir de ese glorioso mes de junio de 1810, los dignos pueblos tarijeños junto a nuestros hermanos salteños, jujeños, chicheños y cinteños, fuimos protagonistas de los hechos más determinantes contra la Corona de España y; víctimas, de la más cruenta guerra que haya vivido el continente americano que durante quince años llenó de lágrimas, dolor y luto a miles de familias y regó con su sangre el fértil territorio que se encontraba poblado por miles de hombres y mujeres comprometidos con la libertad y la justicia. En la busca de la verdad, descubrimos que la cronología elaborada por libros oficiales de la Historia de Argentina y Bolivia, no figuraba Tarija, su gente ni territorio.
LA BATALLA DE COTAGAITA: DERROTA PATRIOTA
El 7 de julio de 1810 el Primer Ejército Expedicionario al Alto Perú al mando del Comandante Francisco Ortiz de Ocampo y del Tcnel. Antonio González Balcarce, partió desde El Retiro (Buenos Aires), con el objeto de dar cumplimiento a las directivas de la Junta Gubernativa Provisional: deponer las autoridades locales contrarias a ella, hacer reconocer la autoridad de la Junta Gubernativa, designar representantes al Congreso que se reuniría en Buenos Aires y sofocar el movimiento contrarrevolucionario de Córdoba, encabezado por Liniers. Formaban parte de esta Expedición, Hipólito Vieytes (Comisionado político), y Feliciano Chiclana (Auditor de Guerra), quienes alcanzaron al Ejército el 28 de julio en Fraile Muerto y luego prosiguieron hacia Salta donde fue nombrado Gobernador intendente de Salta del Tucumán. Dicho Ejército estaba integrado por 200 Patricios al mando del Tcnel. Gregorio Ignacio Perdriel alcanzando un total unos 1150 hombres.
Después de sofocar la contrarrevolución de Córdoba, fusilaron a Santiago de Liniers. A partir de ese momento, el mando de la Expedición recayó de Antonio González de Balcarce y Juan José Castelli fue designado como el nuevo Comisionado Político. A lo largo de su marcha hasta la puna boliviana –léase Tupiza- que duró más de casi cuatro meses, sumaron más combatientes en Santiago del Estero y; en Salta, al mando del Tcnel. Martín Miguel de Güemes.
El Alto mando militar español por su parte, decidió enviar al Brigadier Goyeneche hasta Tupiza para que se reuniera con las tropas comandadas por Vicente Nieto (Gobernador de Chuquisaca), y Francisco de Paula Sanz (Gobernador de Potosí), pero los levantamientos de Cochabamba y La Paz, le impidieron cumplir sus objetivos. Por otro lado, el Comandante argentino Antonio González Balcarce apresuró su marcha hacia Tupiza. En Cotagaita, más al norte, pero muy cerca de Tupiza, la División Realista conformada por la caballería, infantería y artillería, sumaba un total de 1300 hombres.
El enfrentamiento entre ambas tropas se produjo el sábado 27 de octubre de 1810 aproximadamente a las 10 de la mañana. Las tropas Patriotas fueron rechazadas y derrotadas y; posteriormente, a las 2 de la tarde Balcarce convocó una Junta de Guerra la que decidió la retirada. Las bajas Patriotas fueron: 3 muertos y 6 heridos. Entre éstos últimos figura un tarijeño: Manuel Jaramillo, soldado de la Primera Compañía del Primer Escuadrón del Regimiento Provincial de Caballería de Tarija bajo el mando del Comandante Tcnel. José Antonio de Larrea.
BATALLA DE SUIPACHA: PRIMERA VICTORIA PATRIOTA
Tal cual sucedió en Cotagaita, muchos hechos y personajes que participaron en Suipacha y otros lugares, han sido ignorados, proscritos y los documentos con sus nombres se perdieron. Por esas y otras razones, corresponde zambullirnos aún más y las veces que sean necesarias para descubrir y conocer otros detalles desconocidos u ocultos de este célebre hecho militar que, si bien el Estado Argentino y todas sus instituciones y expresiones se “adueñaron” y realizan sendos homenajes y reconocimientos, el Estado Boliviano todavía no se apropió debidamente y; si somos sinceros y honestos, debemos reconocer que las autoridades tarijeñas y sus pueblos, tampoco lo hicieron. Por otro lado, debemos reconocer los esfuerzos que realizan las autoridades, instituciones y pueblos de Tupiza y Suipacha por mantener vivo el fuego del civismo y orgullo en torno a la Batalla de Suipacha.
De la lectura de todas las fuentes consultadas, quedó demostrado hasta la exageración que no hemos escrito todo sobre la Batalla de Suipacha, pues este capítulo tiene varias vetas que surgen de vez en cuando para permitirnos de manera concienzuda, extraer ricas lecciones y de ellas aprender y conocer la verdad. Depende de quién obtenga esas “piedras preciosas” y después de pulirlas, ofrecer alhajas a manera de trabajos de rectificación histórica, que además de enorgullecer a los autores, serán útiles para dimensionar lo que realmente sucedió allá muy cerca de Tupiza esa primavera de 1810.
Esa lección la aprendí en Salta donde participé en calidad de disertante en el Primer Congreso Argentino “General Martín de Güemes – Héroe Nacional” (Salta, 15 al 17 de junio de 2005), auspiciado por la Municipalidad de la Ciudad de Salta y presenté mi trabajo “La Republiqueta de Tarija en la Guerra de la Independencia” para conmemorar el 184° aniversario del fallecimiento del Prócer de América (17 de junio de 1821). En esa misma ocasión presentó otro trabajo de investigación el historiador sucrense (Bolivia), Valentín Manzano Castro quién bautizó como Batalla de “Tarija” a la de “La Tablada” y fijó el 4 de mayo de 1817. Situación que motivó mi intervención para hacer dos aclaraciones: primera, que la verdadera fecha del combate fue el 15 de abril de 1817 y; segunda, el verdadero nombre es Combate del Campo de “La Tablada de Tolomosa”.
Fue ese cónclave internacional de historia donde pude conocer a través de las serias y documentadas investigaciones presentadas, las varias, disímiles y contradictorias interpretaciones que existen sobre la Batalla de “Suipacha” y en las que los hombres de Buenos Aires y sus tropas fueron sucesivamente ensalzados en desmedro de Martín Miguel de Güemes y milicianos salteños, jujeños, tarijeños y chicheños. Y para lograr una mejor y más clara comprensión de los hechos, creemos necesario contextualizarlos y; para ello, ofrecemos algunos datos para dicho objetivo.
Toda la estructura militar y política enviada por disposición de la Junta de Buenos Aires, denominada “Ejército Auxiliar al Alto Perú” estuvo bajo el mando de Antonio González Balcarce. Las instrucciones secretas se mantuvieron, pero existieron otros objetivos también importantes: obtener el reconocimiento y de las autoridades de las cuatro Intendencias que integraban el antiguo Virreinato de Lima: Potosí, Charcas, Cochabamba y La Paz.
Después de la derrota de los Patriotas en Cotagaita las tropas españolas al mando del Presidente de la Audiencia de Charcas el Mariscal Vicente Nieto, acantonaron en Tupiza en un número de 900 hombres que los puso al mando del Gral. Córdoba y ordenó el ataque a la División Patriota de Balcarce.
Los movimientos de las tropas Patriotas se iniciaron el día 5 de noviembre de 1810 y arribaron en la tarde del 6 de noviembre al pueblo de Nazareno cercano a Suipacha y; en horas de la noche, recibieron dos piezas de artillería y 200 hombres más. De alguna manera, las tropas Patriotas estaban preparadas aunque mal pertrechadas.
Balcarce y su Estado Mayor luego de un “Concejo de Guerra”, decidió enfrentar al enemigo. Para ello, utilizó el engaño y la mentira enviando a un indio de la región hasta Tupiza para que dijera que las tropas Patriotas estaban desmoralizadas y sin armas. La estrategia Patriota surtió efecto entre los Realistas y su Estado Mayor.
A las 11 de la mañana del miércoles 7 de noviembre de 1810 la División Realista partió desde Tupiza rumbo sur y ocupó sitios estratégicos previamente identificados y procedieron al desarrollo de su plan. Por su parte la División Patriota también había planificado acciones para contrarrestar al enemigo. Balcarce ordenó avanzar con una División de 200 hombres con dos cañones y; por su parte el Comandante español ordenó enfrentarles con guerrillas. De esa manera, ambas tropas se enfrentaron y tal cual habían planificado previamente Balcarce ordenó replegarse y retroceder engañando a los españoles que incautos persiguieron a los patriotas y; cuando éstos al descubierto y abandonado sus puestos de combate, Balcarce ordenó el ingreso de los jinetes tarijeños, salteños, jujeños y chicheños bajo el mando del Tcnel. Martín Miguel de Güemes. Tal fue la fuerza y contundencia del ataque que después de quince minutos de fiero combate las tropas españolas fueron derrotadas y se dieron a la fuga desordenadamente, abandonando hombres, armas, alimentos, banderas.
El resultado final de la Batalla de Suipacha en esa tarde del 7 de noviembre de 1810, fue la derrota total a la tropa Realista y; como trofeos de guerra, se obtuvieron: dos banderas, ciento cincuenta soldados y varios oficiales, muchos heridos y cuarenta muertos. Las tropas Patriotas sufrieron: un soldado muerto y dos oficiales subalternos y diez soldados de los diferentes cuerpos.
Referente al único soldado muerto de las filas patriotas, de acuerdo a las últimas investigaciones realizadas por mi persona de documentos existentes en el Archivo General de la Nación (AGN) y la “Colección Güemes Documentado”, fue el tarijeño Basilio Iñiguez y; los heridos, el abanderado tarijeño Domingo Morales, soldado del Regimiento N° 6 de Tarija que resultó mutilado y el Alférez de las Milicias de Salta Eduardo Gaona.
La victoria Patriota significó un hecho trascendental y que encendió la llama de la Revolución en el Alto Perú y que durante quince años fue la luz que iluminó esta cruenta y espantosa guerra. Por ello, para nosotros Suipacha, ubicada en el corazón del milenario territorio de los Chichas, es la Catedral de la Emancipación y Santuario del Patriotismo.
Con el propósito de ofrecer todos los documentos para que los lectores tengan su propio juicio, a continuación, el texto de la nota remitida por Castelli a Cornelio Saavedra. Castelli, se encontraba en Yavi (hoy Provincia de Jujuy, Argentina), cerca de La Quiaca y límite con Villazón en el actual límite entre Argentina y Bolivia.
Tupiza, 7 de noviembre de 1810
Excelentísimo Señor
Son las dos de la mañana y media hora hace que llegaron dos Ayudantes del Ejército, Rosas y Saravia con el Cap. Tello, dándome de orden del My. Gral. Balcarce el Parte del resultado feliz para nuestras armas del ataque que hicieron los enemigos, sobre la retirada de los nuestros de Tupiza a Suipacha, donde se posaba el Cuartel General, habiéndose destacado una fuerza de más de mil hombres al mando de don José Córdoba con cuatro piezas de artillería, se avistaron a las tres y nuestra gente, los esperó gallardamente, operó la artillería mandada por Villanueva y Giles, que acababan de llegar con las piezas, municiones, caudales para pago de la gente y tres divisiones, que venían a mi vanguardia: obró la mosquetería y cargó caballería, poniendo en fuga vergonzosa al resto de los que no quedaron tendidos en los cerros. Han perdido toda la artillería y municiones, banderas, armamento, mulas, monturas, mochilas y demás, pidiendo la clemencia, que mandé no se les diese. Siguen los nuestros a los derrotados, montados y; entre ellos, el Gral. Córdoba, y es probable que reforzado, Balcarce siga hasta Cotagaita a atacar y tomar los de reserva y franquear el paso para Potosí. Luego que tenga más circunstanciadas noticias reiteraré mi Parte para satisfacción de V. E. bastando decirle que tengo en mi poder parte de los despojos del atolondrado Ejército de los Rebeldes, que con sus banderas están en presa, que no contamos más que un oficial y seis heridos nuestros y que no se sabe de nuestra tropa, contando con las de Tarija, cual es la que mejor se ha portado.
Circulo estos avisos a las ciudades por medio de sus Jefes para que celebren los triunfos de la Patria y Glorias de la lealtad.
Dios Guarde a V. E.
Juan José Castelli
A continuación, el Informe -in extenso- remitido a Buenos Aires por Juan José Castelli. El texto, señala:
Yavi, 8 de noviembre de 1810
Excmo. Don Juan José Castelli
Excma. Junta Gubernativa de estas Provincias
Excmo. Señor
Ratifico a U. S. la satisfactoria noticia del triunfo más completo que puede creerse de nuestras armas en la acción de Suipacha en la tarde de 7 del corriente sobre el enemigo, que participé en oficio de dos de la mañana del siguiente día desde mi alojamiento en Yaví. El enemigo perdió la única Bandera Real que traía, pues las demás eran trapos enastados de mojiganga; perdió cuatro cañones que condujo, con más de dos mil tiros de su calibre, sobre setenta mil cartuchos de fusil a bala, tres zurrones de dinero, innumerable armamento, más de cuarenta muertos recogidos allí, catorce heridos, ciento cincuenta prisioneros tomados en el sitio; entre los que son tres oficiales. Mesa de Marina, García de los provinciales de La Rata y el Guarda Parque de Artillería y los demás dispersos y derrotados, sin saberse los muertos y heridos en la dispersión por los cerros, dejando mulas y prendas.
De nuestra parte no hubo más que un soldado tarijeño muerto y doce heridos, entre los cuales se cuenta don Eduardo Gaona de Salta y don Manuel Álvarez de Tarija. No hay elogio capaz de llenar de mérito y virtudes del Mayor General Balcarce, de nuestros oficiales y soldados, ni se sabe quién se distinguió más que otro. Con la noticia de la derrota, ha fugado el Presidente Nieto con sus tesoros a Cotagaita. El Gral. Córdoba en oficio y por parlamento del día ocho confiesa su derrota, reconoce y jura a la Junta, y propone Capitular pidiendo misericordia y el indulto de la vida y haberes para sus oficiales, sargentos, cabos, soldados, pasados y otras personas, asegurando la reunión de las Provincias del Virreinato; sobre que no es oportuno publicar las contestaciones.
Se han tomado las avenidas a la fuga de los Jefes revolucionarios y avanzan nuestras tropas a franquearse el paso para Potosí, Plata y Paz –y si es preciso hasta dar con el Virrey Abascal- dado caso que espere porque no hay quien se pueda oponer con efecto al Ejército de la Capital y sus Provincias aliadas, lleno de honor, patriotismo y virtudes.
Tengo la alta satisfacción de participarle a U. S. para que lo traslade ligeramente a los Ayuntamientos y habitantes de su provincia, a fin de que todos celebren, y se congratulen recíprocamente en inteligencia de que, con esta fecha lo hago difusa y circunstanciadamente a la Excma. Junta Gubernativa a cuyos pies remito la Bandera por el Cap. Tello para trofeo de nuestro Gobierno y de sus armas.
De U. S. muchos años. Cuartel General de Tupiza, 10 de noviembre de 1810. Dr. Juan José Castelli. Señor Gobernador Intendente. Circular dirigida a las Provincias para sus Jefes a saber Salta, Córdoba y Cochabamba. Noviembre de 1810.
LA JUNTA DE BUENOS AIRES Y LA VICTORIA DE SUIPACHA
Ante los resultados obtenidos en el Alto Perú y la victoria Patriota en Suipacha y con el propósito de estimular y premiar a los combatientes, jefes y tropa, la Junta emitió la siguiente proclama:
PREMIO A LOS VENCEDORES DE TUPIZA
Gaceta de Buenos Aires
Número 27
Buenos Aires, 29 de noviembre de 1810
La Junta ha resuelto, que á más de los ascensos militares con que serán premiados los que se hayan distinguido en la acción, apenas venga el detalle de ella, todos los oficiales y soldados, que se hallaron en el combate usen un escudo en el brazo derecho con fondo de paño blanco y esta inscripción: LA PATRIA A LOS VENCEDORES DE TUPIZA. Este distintivo queda establecido por regla general en el Ejército, y mediante él, todo soldado llevará á la vista la historia de sus campañas en premio de su valor, y estímulo para sus conciudadanos.
Para finalizar este capítulo, debemos expresar que honrados nos sentimos al posicionar la verdad que surgió en Salta durante aquel histórico Congreso Nacional de junio de 2005 dedicado a Martín Miguel de Güemes y que después de décadas de haber sido distorsionada la verdad y minimizar al extremos sobre su aporte y protagonismo en Suipacha y disminuidos los aportes de sus verdaderos protagonistas y; que de acuerdo a los aportes que hoy presentamos, debe quedar expresamente definido el aporte irrebatible de los milicianos del Regimiento Provincial de Caballería de Tarija que al mando de José Antonio de Larrea y del Tcnel. Martín Miguel de Güemes definió la victoria Patriota. Los Partes evacuados por Castelli y Balcarce con referencia al rol de nuestros paisanos, son elocuentes y no necesitan más voces ni escritos. Se impuso a verdad.
El General Córdoba fue atrapado; mientras que el Mariscal Nieto sabedor de la grave situación y derrota de sus hombres escapaba de Tupiza y atrapado en el camino. Días después por órdenes del Comisionado Político, Dr. Juan José Castelli, los Comandantes españoles Córdoba, Nieto, Paula Sanz fueron trasladados hasta Potosí donde fueron fusilados el 15 de noviembre de 1810. Asimismo, Castelli en representación de la Junta de Gobierno Provisional en Buenos Aires, agradeció a los Jefes, Oficiales y tropa a nombre de la Patria, concedió sueldo íntegro a los inválidos, y a las mujeres y padres pobres de los que fallecieron y acordó el montó de cincuenta pesos fuertes a cada uno y el uso de la Divisa de Sargento a los soldados Patricios Miguel Gallardo y Alejandro Gallardo y cuatro pesos a cada uno de los que asaltaron la artillería. Se tomaron dos banderas españolas y; una de ellas fue remitida a Buenos Aires a través del Cap. de Patricios Roque Tollo que también llevó el Parte Militar firmado por Antonio González Balcarce el 10 de noviembre de 1810.
No tenemos mayores referencias de nuestro personaje histórico. Solo sabemos su nombre y que estuvo casado con Toribia Gutiérrez.
Con el fin de obtener mayores fuentes documentales de rigor, acudimos a la Diócesis de Tarija quién correspondiendo de nuestro genuino interés autorizó consultar las fuentes primarias –léase Partidas de Bautizo, Matrimonio y Defunción- de las Parroquias de Tarija (San Bernardo), y de San Lorenzo. Las fuentes consultadas para este trabajo nuestro personaje principal Basilio Iñiguez fueron al Archivo General de la Nación (Buenos Aires), “Güemes Documentado” (Editorial “Plus Ultra”, Tomo I, Buenos Aires 1979), y los restantes once tomos que se constituyen en el Corpus documentado más importante de la República Argentina y de América para investigar y acercarnos a la Guerra de la Emancipación y; sobre todo, conocer a los protagonistas y personajes que directa o indirectamente participaron de dicha batalla y otras más.
Y ese es, precisamente el caso de nuestros paisanos tarijeños: José Antonio de Larrea, Manuel Martínez de Lea Plaza, Basilio Íñiguez, Manuel Álvarez, Manuel Jaramillo, Domingo Morales y Leandro Pacheco y otras decenas de anónimos paisanos cuyos nombres no figuran en los anales de lo que fueron las Batallas de Cotagaita y Suipacha. Reitero, y no sin antes disculparme por elegir a Basilio Íñiguez, y lo hice por su condición de ser la primera víctima mortal de la Batalla de Suipacha aquella tarde primaveral del 7 de noviembre de 1810 entre las tropas Patriotas al mando del Mayor General Antonio Balcarce y el Tcnel. Martín Miguel de Güemes contra las tropas Realistas al mando del My. Gral. José de Córdoba, Jefe de la Marina Real y de los Ejércitos del Rey Fernando VII y el Cnel. Indalecio González de Socaza.
Desde marzo de 2022 nos hemos sumergido en el Archivo Parroquial de San Lorenzo en busca de Registros Vitales y, después de paciente búsqueda que duró hasta mediados de octubre del presente años, pudimos obtener tres documentos muy importantes para enriquecer nuestro conocimiento de Basilio Íñiguez, paisano que falleció en Suipacha a la edad de 40 años.
Sus padres Carlos Íñiguez y Teresa Santiesteban. Del matrimonio, nacieron 6 hijos: 3 mujeres y tres varones, cuyo detalle, es el siguiente:
- María Lorenza (1775)
- Basilio (1770 – 1810)
- Roque Mariano (1772)
- María Manuela (1774)
- Manuela (1777)
- Vicente (1779)
Asimismo, pudimos elaborar el Árbol Genealógico de Basilio Íñiguez a base de esas fuentes vitales. De acuerdo a la Partida de Matrimonio en nuestro Poder, éste contrajo matrimonio en la Iglesia de San Lorenzo el 9 de julio de 1769 con Toribia Gutiérrez Rosas, nacida en San Lorenzo (1774) y; de acuerdo a la Partida de Defunción en nuestro Poder, falleció el 2 de diciembre de 1832. Tuvieron 8 hijos, a saber: 3 mujeres y 5 varones
- Juana de Dios (1790)
- Dionicio (1798)
- Cipriano (1800)
- Antonia (1802)
- Valentín (1804+)
- Eusebio (1804)
- Isidoro (1807)
- María Salomé (1809)
Al final del presente trabajo, en calidad de Anexos encontrarán las transcripciones: primero, de la Partida de Matrimonio de Basilio Ïñiguez y Toribia Gutiérrez (San Lorenzo, 9 de julio de 1796 y; segundo, la Partida de Defunción de doña Toribia Gutiérrez (San Lorenzo, 2 de diciembre de 1832)
Retomando referencias y refiriéndonos específicamente a nuestro Héroe, ofrecemos un párrafo del oficio que el Oficial del Regimiento de Caballería de Tarija, Manuel Martínez de Lea Plaza, en fecha 13 de noviembre de 1810 dirigió a José Hurtado de Saracho, le dice:
“…de los tarijeños, murió uno que es de San Lorenzo (Basilio Íñiguez, decimos nosotros), que según me aseguran se había estrechado con temeridad como que lo mataron a boca de cañón…”
Posteriormente y transcurridos dos meses, obtuvimos otra nota con fecha 11 de enero de 1811 increíblemente emotiva. Castelli aclara que Balcarce anteriormente le expuso la situación dramática de Basilio Iñiguez, y afectado por ello, toma una decisión plausible, humana y justa.
Plata, 4 de enero de 1811
El Excelentísimo Señor Doctor don Juan José Castelli
Manifiesta que el General en Jefe de la Expedición Auxiliadora le ha representado los buenos servicios del soldado de la Patria Basilio Iñiguez, muerto en la Batalla de Suipacha y la orfandad y miseria de su viuda Toribia Gutiérrez Rosas e hijos, y ha declarado debérsele abonar el prest del finado su marido, y dado las órdenes al Gobierno de Salta para que en Tarija se le asista con aquella cantidad.
Los trámites administrativos y burocráticos de la época, entendibles en toda su extensión, recién en marzo tuvieron positiva respuesta.
Aprobado con el Decreto de Estilo
Buenos Aires, marzo 5 de 1811
Apruébase el abono dispuesto por el Excelentísimo Señor Representante de esta Junta Dr. Don Juan José Castelli a la viuda del soldado de la Patria del prest que éste gozaba en la misma forma que expresa este oficio, y tomándose razón en el Tribunal de Cuentas, avísese en contestación a referido Señor
Se pasó a tomar razón al Tribunal de Cuentas
Por otro lado, tenemos a mano otra nota remitida por Domingo Morales a Buenos Aires. El texto de cada nota, exige tomar en cuenta los innumerables problemas económicos y de logística que sufría la Junta de Buenos Aires. A pesar de ello, cumplieron con las exigencias de todos los damnificados de acuerdo a las posibilidades.
Buenos Aires, abril 9 de 1813
Excelentísimo Supremo Gobierno
Domingo Morales natural de la Villa de Tarija, soldado del Regimiento N° 6 inválido en la acción de Suipacha ante V. E. con la mayor veneración dice:
Qué luego se presentó la Expedición de la Patria, socorrí al Ejército con diez cabalgaduras que en aquellos países es demasiado auxilio principalmente para un pobre y que su valor es crecido. En virtud solo pido a V.E. se me abonen dos caballos y dos mulas, que me costaron los primeros, quince pesos cada uno y; las segundas, veinte, dando de gratis seis más al Estado. Aquí están el Teniente Coronel don Martín de Güemes y el Capitán don Pedro Galup, sabedores de este auxilio: por lo que si lo tiene a bien V.E. podrán mandar que informen si es cierto lo que expongo para que en su visa recaiga el abono que solicito con tanta razón por tanto a V.E. suplica rendidamente se sirva proveer como halle de justicia que imploro, etc.
Excelentísimo Supremo Gobierno
Domingo Morales
Por su parte, Martín Miguel de Güemes el 10 de abril remitió a Buenos Aires detallado y positivo informe sobre el particular. De esa manera, el 5 de mayo de 1813 recién se hizo efectiva la orden para que se haga el depósito de 35 pesos a favor de Domingo Morales, soldado tarijeño y mutilado en “Suipacha” quien tuvo que viajar hasta Buenos Aires y recibir en efectivo el monto acordado por sus servicios y apoyo brindado a la Caballería de Güemes en noviembre de 1810. El otro paisano tarijeño que resultó inválido en Suipach” fue el soldado Leandro Jaramillo, del Regimiento de Caballería de Tarija.
LAS PROVINCIAS DEL RÍO DE LA PLATA
Creemos muy necesario y saludable incluir en este trabajo, un hecho que no debe ser soslayado de ninguna manera y nos será útil pata contextualizar de mejor manera, los acontecimientos que vivió la Villa de Tarija después de Cotagaita y Suipacha y todo el 1811, que fueron determinantes y permitieron al pueblo y territorio tarijeño ocupar la prioritaria atención de Realistas y Patriotas durante 1811 con acciones propias de un pueblo que decidió la libertad y la vida y futuro de su pueblo. La incertidumbre, el temor, los ataques de los chiriguanos, amenazas de las tropas realistas desde Cinti, Potosí por órdenes del Virrey del Perú en retomar la Villa y hacer cumplir las instrucciones, significan mucha presión para un pueblo inerme, despoblado y pobre. De tal manera, ante semejante situación, Tarija debía reaccionar de cualquier manera.
En ese cuadro tan dramático, el 13 de junio de 1811, José Antonio de Larrea junto a otros preclaros ciudadanos profundamente identificados con el apoyo de Tarija a Buenos Aires, redactaron la célebre Proclama que tuvo un profundo y arraigado sentimiento de responsabilidad y compromiso. El texto, que ofrecemos in extenso, tiene particular interés para conocer cuál el contexto cultural, político y social de Tarija.
SEGUNDA CONSECUENCIA DEL APOYO A BUENOS AIRES: JOSÉ MAMUEL GOYENECHE Y ANDRÉS DE SANTA CRUZ Y SUS TROPAS INVADEN TARIJA
Este breve capítulo estará hoy dedicado exclusivamente –por primera vez en nuestra historia- a tratar un tema que, a pesar de su importancia fue ignorado y diluido en el tiempo: la invasión a la Villa de Tarija por las tropas españolas al mando del criollo arequipeño (Perú), Brigadier José Manuel Goyeneche y; del también criollo nacido en La Paz, Andrés de Santa Cruz Villavicencio y Calahumana, Ayudante de Campo con el grado de Alférez y; las consabidas consecuencias, que ello significó para Tarija y las Provincias del Río de La Plata a partir de ese año de 1811.
Vayamos por partes. Después de la derrota a los patriotas en Cotagaita y la victoria en Suipacha y el traslado días después de las tropas y milicianos tarijeños al mando de Güemes a Potosí; durante todo el año de 1811 la situación imperante en el territorio de Tarija fue difícil y con sobresaltos por las amenazas vertidas desde Cinti por las tropas españolas al mando de Goyeneche acantonadas en Potosí por haber apoyado a Buenos Aires.
Al respecto, interesa explicar que el territorio de Tarija desde la promulgación de la Real Cédula de 17 de febrero de 1807 dejó de pertenecer la Intendencia Gobernación de Potosí y pasó a depender de la jurisdicción de la Intendencia de Salta. Por lo tanto, se convirtió en la bisagra entre el Alto Perú y las Provincias del Río de La Plata. Por lo tanto, para Buenos Aires y Lima, el control de la Villa de Tarija por razones geopolíticas se convirtió en una prioridad. Y para ese cometido, el 6 de septiembre de 1811 se reunieron en Tarija Martín Miguel de Güemes y Juan Martín de Pueyrredón y; por otra parte, el Virrey José Fernando de Abascal instruyó ocuparla, no sin antes amenazar al pueblo y a las autoridades del Cabildo Capitular presidido por Ignacio Mealla, con serias represalias por el apoyo a Buenos Aires en junio de 1810 y; por negarse altaneramente y mucha valentía aceptar al Consejo de Regencia que Cinti en días pasados había sucumbido y apoyado. El mensaje era claro. Se avecinaban momentos muy difíciles y; el pueblo, era consciente de aquello; además, el ningún apoyo de Buenos Aires a Tarija a pesar de la nutrida correspondencia que se generó incesantemente, complicaban el cuadro tan grave.
El Brigadier José Manuel de Goyeneche después de amenazar diariamente a Tarija con oficios, la ocupó e invadió la Villa de Tarija el martes 8 de octubre de 1811, acompañado por su Ayudante de Campo Andrés de Santa Cruz y exigieron al pueblo el reconocimiento del Consejo de Regencia instalado en Cádiz (España). De esa manera, Tarija (territorio de la Intendencia Gobernación de Salta y; por ende, de la frontera norte del Río de La Plata con el Alto Perú), fue el primer pueblo patriota en ser invadido por tropas españolas, dando inicio al Plan de Invasión a territorio argentino y; con ello, los estragos de la Guerra que duró quince años dejó profundas heridas en gentes y territorios ocupados.
Ocupaban el Cabildo Capitular de Tarija ese año de 1811 los ciudadanos Ignacio Mealla, Vicente de Ichazo, Juan de Dios Hevia y Vaca, Ambrosio Catoira y Miguel Jerónimo de Tejerina, quienes en Cabildo Abierto el 8 de octubre decidieron junto al pueblo rendirse, no ofrecer resistencia a las tropas de Goyeneche para evitar el derramamiento de sangre. Cuatro meses después, en febrero de 1812 el Cap. Martín Miguel de Güemes por órdenes del Gral. Eustoquio Díaz Vélez, derrotó a las tropas españolas y recuperó Tarija.
Y en esta etapa de nuestra historia, surgió el primer traidor a los postulados de la Revolución: el Regidor Ambrosio Catoira, quien apoyó la invasión de Goyeneche y lideró la corriente a favor de España.
EPÍLOGO
El presente trabajo ofrece un prolijo trabajo de investigación y rectificación histórica de la verdad histórica y; que, por su significación histórica, devela varios hechos que nunca estuvieron en la memoria ni escritos de los historiadores tarijeños y liberales de Bolivia.
Entonces, que quede claro y debidamente posicionada la verdad histórica de los hechos y protagonistas en Cotagaita y Suipacha. Los milicianos del Regimiento Provincial de Caballería de Tarija al mando de Larrea y la célebre Caballería de Chichas al mando de Güemes fueron los artífices de la victoria de la primera victoria patriota allá en Suipacha y que Basilio Íñiguez fue el único Patriota que resultó muerto. Con ello, queda demostrado que poco a poco la frontera sur del Alto Perú (Cinti, Chichas), y frontera norte el Río de La Plata (Tarija), y más específicamente el territorio de Chichas (Suipacha), se convirtió en el territorio estratégico para Patriotas y Realistas para; por un lado, defender y frenar en diferentes años el avance español y; por otro, ingresar y ocupar el norte argentino durante 1817 en más de siete invasiones para frustrar el ingreso de San Martín a Chile y llegar hasta Buenos Aires y restaurar el Virreinato de Buenos Aires tal cual prometió La Serna a Pezuela.
Oportunamente hemos aplaudido con profunda satisfacción las conclusiones del cónclave en Salta ese junio de 2006, que resultaron jornadas de aprendizaje en vivo y directo. La lección que patentizó lo aseverado, fue el hecho que el Estado Argentino después de 185 años (1821 – 2006), haya reconocido al Gral. Martín Miguel de Güemes mediante Ley 26125 de 22 de agosto de 2006 como Héroe Nacional y; por otro lado, coadyuvado a presentar documentos ocultos e ignorados sobre el aporte de nuestros paisanos en el fasto de Suipacha. A esta decisión, que nos hemos sumado íntegramente y que la consideramos un acto de elevada hidalguía por parte de autoridades y pueblo salteños, dignifica y enaltece al Estado Argentino y sus instituciones y pueblo en general.
Ahora, corresponde que la luz de la verdad histórica ilumine a autoridades y pueblo en general, particularmente de los Municipio de San Lorenzo (Tarija), Tupiza (Potosí) y Corregimiento de Suipacha (Potosí), para que este 2026 cuando habremos de conmemorar el 216° aniversario de la Victoria de Suipacha, debamos rendir merecido y póstumo homenaje a nuestros paisanos que dejaron su impronta en esa hermana tierra chicheña y; al mismo tiempo, un legado para los pueblos tarijeños, chicheños, salteños y jujeños.
GLORIA LA BATALLE DE SUIPACHA.
ELÍAS VACAFLOR DORAKIS
- Presentado en Tarija, (verano), 25 de diciembre de 2015
- Presentado en Tarija (verano), septiembre de 2917
- Presentado en Jujuy (verano), septiembre de 2018
- Actualización a partir de marzo de 2022
- Presentado en Potosí (primavera), 18 de noviembre de 2024
- Presentado en San Lorenzo (primavera), 30 de octubre de 2025
- Presentado en Tupiza (primavera), 4 de noviembre de 2025
- Presentado en Tarija (primavera), 6 de noviembre de 2025 (Teatro de la Cultura – Gobierno Autónomo Departamental de Tarija, Dirección Departamental de Cultura y Gestión Patrimonial)
- Presentado en Tarija (primavera), 11 de noviembre de 2025 (Auditórium Patio del Cabildo – Gobierno Autónomo Municipal de Tarija, Dirección de Cultura y Turismo)
- Presentado en Tupiza (primavera, Potosí), el 20 de noviembre de 2025 a iniciativa del Gobierno Autónomo Municipal de Tupiza (Dirección de Cultura, Turismo y Deportes)
ANEXO N° 1
MATRIMONIO
BASILIO ÍÑIGUEZ FERNÁNDEZ CON TORIBIA GUTIÉRREZ ROSAS
En el año del Señor setecientos noventa y seis en nueve días del mes de julio. Habiéndose leído proclamas leído las tres proclamas en tres días festivos y continuos y al tiempo de la Misa Mayor Parrochial, la primera de su día festivo de San Juan Bautista, la segunda de Santo Domingo festivo de San Pedro y San Pablo Apósteles y no resultando impedimento alguno. Yo el Licendiado Don Joaquín de Gareca Hurtado Theniente de Cura de la Santa Yglesia Parrochial de San Lornzo de Tarija La Vieja casé y uni determinantemente en matrimonio con palabras de presencia habiendo antes expresado su mutuo consentimiento a Basilio Yñiguez hijo legítimo de Carlos ¨Yñiguez finado y de Theres Fernández, español soltero, natural de Erquiz Doctrina desta Villa de Tarija y a Toribia Gutíerrez hija legítima de Miguel Gutíerrez y de Joshepa Rosas, española, soltera natural y asistente en Carachimayo de esta Doctrina de Tarija la Vieja. Asistieron al matrimonio como testigos Don Francisco Peinado, Alcira Salomé, Matias Joseja Rosas asistente en esta Parrochia de Tarija La Vieja, Francisco Jurado y Rafaela Gutiérrez asistentes en Sella de este Beneficio de Tarija La Vieja y después los bendije según el rito de Nuestra Madre la Yglesia en la celebración de la Misa y para que conste lo firme.
Joaquín de Gareca Hurtado
Transcripción a cargo de Elías Vacaflor Dorakis en fecha 28 de julio y posteriores fechas de agosto y septiembre de 2025 de la Página Oficial del Registro de la Colección de Family/Research (Registro fotográfico N° 17/204 tomado en fecha 8 de julio de 1983 y éstas, tomadas del Archivo Parroquial Original de San Lorenzo del Libro Parroquial en el cual se sientan las Partidas de Matrimonio, siendo Cura de esta Santa Iglesia Matriz Joaquín de Gareca Hurtado.
Tal como sucedió con la transcripción de la Partida de Defunción de Toribia Gutiérrez esposa de Basilio Íñiguez; la presente transcripción de la Partida del Matrimonio Íñiguez Guiérrez conoce por primera vez la luz pública. A base de la consulta que hicimos desde 2015 a los Libros Parroquiales de Tarija y San Lorenzo, hemos podido trabajar con dichas fuentes que nunca han sido consultados por ningún historiador o investigador nacional o extranjero. Por esas razones, el presente trabajo, es el primero sobre Basilio Íñiguez Fernández, fruto de una prolija revisión y consulta de las fuentes primarias.
En el presente trabajo, presentamos por primera vez referencias históricas totalmente ignoradas. Este mes de octubre de 2025, en vísperas de conmemorar el 215°aniversario de la Batalla de Suipacha, salen a la luz pública aquellos datos referidos al Certificado del Matrimonio del Héroe con Toribia Gutiérrez.
Corresponde señalar que Martín Miguel de Güemes, Comandante de las Tropas tarijeñas, chicheñas, salteñas y jujeñas después de recibir fehaciente información por escrito que le hizo llegar el Oficial del Regimiento de Caballería de Tarija Manuel Morales de Lea Plaza sobre Basilio Íñiguez, el único muerto en la Batalla de Suipacha y la noticia más triste: dejaba como viuda a Toribia Gutiérrez y en orfandad a su numerosa familia, Güemes afectado por tan grave noticia, remitió un emotivo oficio a la Junta de Buenos Aires informando lo sucedido y las consecuencias contra el patriota Íñiguez, solicitó que a su esposa se le concediese un Bono de Viudez de 35 pesos que se hizo efectivo en 1813. Como se podrá constatar este trabajo ofrece otras características del acontecimiento tan importante como fue el deceso de la esposa del Héroe de Suipacha Basilio Íñiguez que dejó en la Orfandad a 8 hijos y años después falleció en San Lorenzo 2 de diciembre de 1832 a la edad aproximada de sesenta años.
Basilio Íñiguez Fernández fue el único fallecido en esa Batalla de acuerdo a fuentes primarias que se conservan en el Archivo General de la Nación (AGN, Buenos Aires, Argentina, 2022) Asimismo, por primera vez publicamos datos referidos al nombre de sus padres: Miguel Gutíerrez y de Joshepa Rosas y sus seis hijos (3 mujeres y 3 varones), que obtuvimos de los Registros en los Libros Parroquiales de San Lorenzo. Como ya lo dijimos el presente trabajo cuenta con el respaldo documental de Libros Parroquiales- que se constituyen en irrefutable fuente primaria. Con los datos obtenidos queremos poner fin al silencio de más de 215 años que padecieron Basilio Íñiguez, su esposa y familia.
Así mismo, hemos decidido incluir en el trabajo “Basilio Íñiguez – Héroe de la Batalla de Suipacha de 7 de noviembre de 1810” en calidad de Bibliografía fuentes archivísticas y bibliográficas obtenidas en repositorios documentales de Salta, Jujuy, Buenos Aires y Sucre, que nos permitieron “construir” un necesario contexto histórico, cultural, social, económico y geográfico, para que el lector pueda entender mejor los acontecimientos y; los alcances, de este trabajo.
Anexo N° 2
DEFUNCIÓN
TORIBIA GUTIÉRREZ VDA. DE ÍÑIGUEZ
En esta Parroquia de San Lorenzo el día dos de diciembre de ochocientos treinta y dos, yo el Cura enterré en el Panteón con oficio rezado el cuerpo mayor de Toribia Gutiérrez, de edad al parecer de sesenta años, viuda de Basilio Íñiguez, blanca de Carachimayo, porque la encontraron muerta repentinamente en el campo, y para que conste lo firmo.
José Manuel Rodo
Transcripción a cargo de Elías Vacaflor Dorakis en fecha 4 y posteriores fechas del mes de marzo y abril de 2025 de la Página Oficial del Registro de la Colección de Family/Research (Registro fotográfico N° 17/204 tomado en fecha 9 de julio de 1983 y éstas, tomadas del Archivo Parroquial Original de San Lorenzo del Libro Parroquial en el cual se asientan las Partidas de Entierros, siendo Cura de esta Santa Iglesia Matriz José Manuel Rodo.
A base de la consulta que hicimos desde 2015 a los Libros Parroquiales de Tarija y San Lorenzo, hemos podido “descubrir” que varios datos referidos a nombres, años, fechas y lugares, desde finales del Siglo XVIII hasta el presente, nunca fueron objeto de investigación ni publicación alguna por ningún historiador o investigador nacional o extranjero. Por esas razones, el presente trabajo y las referencias sobre Basilio Íñiguez Fernández (nuestro héroe) y su esposa Toríbia Gutiérrez Rosas, verán hoy por primera vez la luz pública y; que, a manera de homenaje póstumo y admiración ofrecemos en vísperas de conmemorar en la Ciudad de Tarija el 215° aniversario de la célebre Batalla de Suipacha en el emblemático territorio de Chichas (hoy Departamento de Potosí). Las consultas de las fuentes primarias en las parroquias aludidas, nos permitió una investigación seria y responsable para corregir y rectificar años, fechas y lugares donde se suscitaron nacimientos, bautizos, matrimonios, defunciones, nombres y apellidos correctos de los personajes que directa o indirectamente participaron de esos hechos vitales u otros.
En el presente trabajo, presentamos las referencias referidas al Certificado de Defunción que contiene detalles y características de acontecimiento tan importante como fue el deceso de la esposa del Héroe de Suipacha Basilio Íñiguez, qué como pudimos establecer gracias a las fuentes primarias que se encuentran en el Archivo General de la Nación. Tal cuál señalan dichas fuentes, Basilio Íñiguez, fue el único miliciano del Regimiento de Caballería de Tarija con más de 300 jinetes de Tarija y otros regimientos de Chichas, Cinti, Salta y Jujuy al mando del Tcnel. Larrea y del Cap. Martín Miguel de Güemes que conformaron el Primer Ejército Auxiliar del Río de La Plata al mando del Gral. Marcos González Balcarce. Nuestro héroe falleció en combate el miércoles 7 de noviembre en la Batalla de Suipacha que dio inició a la cruenta Guerra de la Independencia desde 1810 a 1825 contra experimentadas tropas españolas al mando de prestigiosos militares que participaron en años anteriores contra la invasión de España por tropas francesas al mando de Napoleón Bonaparte en mayo de 1808.
Asimismo, por primera vez publicamos otros datos referidos al nombre de sus padres y hermanos que obtuvimos de los Registros en los Libros Parroquiales de San Lorenzo y de la Plataforma de Genealogía Family Researh (EEUU). Con los datos obtenidos pusimos fin al silencio de más de 215 años de la vida y obra de Basilio Íñiguez, su esposa y su familia. También hemos decidido incluir en el trabajo “Basilio Íñiguez – Héroe de la Batalla de Suipacha de 7 de noviembre de 1810” otras fuentes archivísticas y bibliográficas obtenidas en repositorios documentales de Salta, Jujuy, Buenos Aires, Sucre, que nos permitieron “construir” un necesario contexto histórico, cultural, social, económico y geográfico, para que el lector pueda entender mejor los acontecimientos y; los alcances, de este trabajo.
Por último, durante el mes de octubre de 2025 oficialmente hemos presentado al H. Concejo Municipal de San Lorenzo (Provincia Méndez del Departamento de Tarija), el Proyecto de Resolución para que dicho Municipio declara el ciudadano Basilio Íñiguez como Héroe de la Batalla de Suipacha y de la Independencia de América como homenaje póstumo. Fruto de las gestiones realizadas, en fecha 29 de diciembre de 2025 el H. Concejo Municipal de San Lorenzo emitió la Resolución 027/2025- 2026 firmada por las Concejalas Fátima Jerez Salinas (Presidenta), y Lider Flores (Concejal Secretaria).
- TORIBIA GUTIERREZ ROSAS: Sus padres fueron: Carlos Ïñiguez y Josefa Rosas que tuvieron 8 hijos (3 mujeres y cinco varones). Nació en Carachimayo, jurisdicción de San Lorenzo en 1774 y; contrajo Matrimonio en la Iglesia Matriz de San Lorenzo con Basilio Íñiguez Fernández el 9 de julio de 1796. falleció en San Lorenzo el 2 de diciembre de 1832 a edad aproximada de sesenta años.
Elías Vacaflor Dorakis
Tarija, 15 de octubre de 2025
Tapa del folleto, pintura al óleo: Basilio Iñiguez, Manuel Álvarez, Manuel Jaramillo, Domingo Morales y Leandro Pacheco – Milicianos tarijeños en Cotagaita y Suipacha”. Jhonny Ponce de León Romero (Tarija, 2016).
BIBLIOGRAFÍA
- “Apuntes para la historia de la Revolución del Alto Perú, Hoy Bolivia”. Manuel María Urcullu (Imprenta “López”, Chuquisaca, 1855)
- “Memorias del General García Camba para la Historia de las Armas Españolas en el Perú”. Tomos I y II. Andrés García Camba (Editorial “América”, Madrid, 1865)
- “Tarijeños notables – Colección de apuntes biográficos” Tomas O’Connor d’Arlach (Imprenta “La Estrella de Tarija”, Tarija, 1888).
- “Biografías argentinas y sudamericanas”. Jacinto Yaben (Buenos Aires, 1938)
- “Güemes Documentado” Colección completa de 12 tomos. Luis Güemes (Editorial “Plus Ultra”, Buenos Aires, 1979)
- “La Cuestión de Tarija – 1825 – 1826”. Carlos S. A. Segreti (Academia Nacional de la Historia, Buenos Aires, 1967)
- “Jurisdicción de la Gobernación Intendencia de Salta del Tucumán sobre Tarija y Chichas” Atilio Cornejo (academia Nacional de Historia, Buenos Aires, 1977)
- “La dramática insurgencia de Bolivia”. Charles W. Arnade (Librería “Juventud”, La Paz 1964)
- “La Expedición de Auxilio a las Provincias Interiores / 1810 – 1812”. Emilio A. Bidondo (Editorial “Círculo Militar”, Buenos Aires, 1987)
- “La incorporación del Partido de Tarija a la Gobernación Intendencia de Salta de Tucumán”. Mariano de Echazú Lezica (Academia Nacional de la Historia, Buenos Aires, 1987)
- “La Revolución de Mayo en Tarija”. Mariano de Echazú Lezica (Academia Nacional de la Historia, Buenos Aires, 1988)
- “El encuentro de Güemes y Pueyrredón en Tarija y su circunstancia histórica”. Mariano de Echazú Lezica (Academia Nacional de la Historia, Buenos Aires, 1989)
- “La Emancipación argentina y americana”. Félix Luna (“Cosmos Offset” S.R.L. Buenos Aires, 1999).
- “Las Provincias Unidas en 1816”. Luis Miller Estrada (Boletín Instituto Guemesiano de Salta, N° 24, Salta 1999)
- “Actas del Primer Congreso Argentino General Martín Miguel de Güemes – Héroe Nacional”. Rossana Caramella de Gamarra (Talleres Gráficos “Crivelli”, Salta, 2006)
- “Tarija, Historia de los Cabildos Abiertos de 1825 y 1826”. Elías Vacaflor Dorakis (“Capicolor Servicios Gráficos”, FUNDAPPAC, La Paz 2007)
- “La involución hispanoamericana – de Provincias de las Españas a territorios tributarios – El Caso Argentino 1711 – 2010”. Julio C. González (Editorial “Docencia”, Buenos Aires, 2010)
- “San Martín y Güemes – Libertad para los pueblos de la Unión”. Rodolfo Leandro Plaza Navamuel (“Mundo Editorial”, Salta, 2014)
- “Los Corsarios de Güemes”. Jorge Sáenz (“Mundo Gráfico” 2° Edición, Salta, 2015)
- Archivo General de la Nación (AGN, Buenos Aires, 2007)
- Archivo Y Biblioteca Históricas de Salta (Salta, 2009)
- Plataforma Web www://familysearch.org (EEUU)
- Diócesis de Tarija – Archivo Parroquial de San Lorenzo (2024 – 2025)
- Resolución Municipal del Municipio de San Lorenzo 027/2025-2026 de 29 de diciembre de 2025 como Homenaje Póstumo declaró a DON BASILIO ÍÑIGUEZ HÉROE DE LA BATALLA DE SUIPACHA Y DE LA INDEPENDENCIA DEL ALTO PERÚ.

Basilio Iñiguez
“Héroe de la Batalla de Suipacha”
Chichas 07 de Noviembre 1810
