“Basta de los jueguitos”: Choferes dan plazo de 48 horas al Gobierno para solucionar el conflicto

En el día 33 del conflicto que asfixia al país, la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia dio un plazo de 48 horas al gobierno del presidente Rodrigo Paz para solucionar esta crisis y pidió un “desarme espiritual” a los bloqueadores de las carreteras.
“Pedimos a nuestros compañeros que están bloqueando en diferentes sectores que exista un desarme espiritual. Somos bolivianos y son nuestros compañeros, (pero) no permiten llegar (con alimentos ni) atención médica” a los choferes bloqueados, dijo el dirigente Lucio Gómez.
Contó que hay transportistas que están dedicados de salud en medio de los bloqueos y que también existen conductores de tercera edad bloqueados, en algunos casos, incluso junto a sus familias.
“Pedimos que nos permitan ingresar mínimamente (con insumos básicos) y también decir al Gobierno basta de los jueguitos, basta de que hasta ahora no den soluciones. ¿Qué es lo que se quiere? No podemos enfrentarnos entre bolivianos”, expresó.
Recordó que no hay ni combustibles para seguir trabajando y aseguró que el Gobierno incumplió hasta los compromisos que asumió con la dirigencia de los transportistas.
“Por eso señor presidente del Estado Plurinacional, señores ministros, desde acá le decimos y le advertimos: si no dan solución caraj… en el término de 48 horas, se verán de frente con el transporte boliviano”, dijo.
“¿Qué tiene que ver el transporte para sufrir en todas las carreteras? Nos toman como rehenes de todo y de nada. Por eso, reiteramos, que damos el término de 48 horas para que se solucione. Caso contrario, el transporte tomará las decisiones de verdad, medidas de hecho”, advirtió.
El lunes, la Federación de Choferes Chuquiago Marka, de La Paz, decidió no asistir al diálogo con el Gobierno y también le dio un plazo de 24 horas para la atención de sus demandas.
Parte de Bolivia se encuentra este martes en el día 33 de un conflicto que pasó a pedir solo la renuncia del presidente Rodrigo Paz sin aceptar ninguna convocatoria al diálogo.
