CRÓNICA

Brasileña murió al someterse a una segunda lipoescultura en siete meses; su cuerpo ya fue repatriado

El Ministerio Público citó a declarar al cirujano investigado este martes 3 de junio

La Fiscalía reveló este jueves que la brasileña Marli Alves Rego, de 42 años, llegó la semana pasada a la capital cruceña a someterse a una segunda lipoescultura en menos de siete meses, pero una supuesta mala praxis le cegó la vida. Su cuerpo ya fue repatriado a Brasil, por su hija.

El fiscal del caso, Daniel Ortuño, informó que la víctima murió el 25 de mayo, luego de una intervención quirúrgica. Según la autopsia practicada en la morgue de la Pampa de la Isla, la causa del deceso fue un shock hipovolémico provocado por una lesión en la vena cava, una de las principales vías sanguíneas del cuerpo humano.

Durante el proceso investigativo, la hija de la víctima llegó de Brasil, a la capital cruceña, y declaró ante la Fiscalía que esta era la segunda vez en siete meses que su madre viajaba a Bolivia para someterse a una cirugía estética.

“Según la hija de la víctima, ella ya había venido antes al país por una primera cirugía, de la cual no quedó satisfecha, por eso regresó. Incluso la hija manifestó que su madre conocía los riesgos que implican estos procedimientos”, detalló el fiscal Ortuño.

La hija relató que, tras no quedar conforme con los resultados anteriores, su madre decidió contactar a un nuevo cirujano, quien hoy es el principal investigado en este hecho calificado como homicidio culposo. De acuerdo con la declaración, fue ese profesional quien le ofreció realizar una lipoescultura, procedimiento que terminó con el desenlace fatal.

“Ella ya había sido intervenida hace siete meses atrás por otro médico; pero, como no le gustaron los resultados, buscó realizar una nueva cirugía estética, esta vez con el galeno que ahora está siendo investigado”, añadió Ortuño.

El Ministerio Público citó a declarar al cirujano este martes 3 de junio, mientras que todo el equipo quirúrgico —incluyendo anestesista, instrumentista y personal de apoyo— también deberá presentarse para esclarecer el grado de participación de cada uno.

La clínica donde se realizó la intervención permanece precintada por orden judicial, mientras se espera el desarrollo de las diligencias judiciales. La tragedia ha reavivado el debate sobre la seguridad de los procedimientos estéticos y el control de las clínicas privadas que los ofrecen en el país. EL DEBER

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