Denuncian “altas” ganancias en la venta de carne en Tarija

En medio de una creciente preocupación por el alto costo de vida, ciudadanos de distintos puntos del país han denunciado que los revendedores de carne están aprovechándose de la situación económica, generando ganancias de entre 12 y hasta 20 bolivianos por cada kilo de carne que comercializan. Las quejas no solo apuntan al encarecimiento de este alimento esencial, sino también al alza de otros productos e insumos básicos, lo que afecta directamente el bolsillo de las familias bolivianas.

Vecinos en Tarija expresaron su molestia por los precios que consideran abusivos en los mercados, especialmente en productos de la canasta básica. “Antes, con 100 bolivianos comprábamos lo suficiente para varios días, ahora no alcanza ni para tres”, lamentó una madre de familia en el mercado Bolívar.
Un sondeo realizado por El País en carnicerías de la calle Belgrano de Tarija evidenció que el precio de la carne molida común varía entre Bs 43 y Bs 46, mientras que la molida especial alcanza los Bs 58. El kilo de carne para asado se vende a Bs 52, el puchero está a Bs 22, y los cortes más finos como nalga, filete o blanda están entre Bs 64 y Bs 66.
Frente a esta situación, el ganadero de Padcaya, Nelsson Claudio Gaspar, manifestó su preocupación y aseguró que el sector productor no se beneficia con los altos precios. Explicó que les toma entre 4 a 5 años criar un animal y que actualmente venden el kilo de carne viva a Bs 30 a intermediarios o “rescatistas”, quienes luego la llevan al matadero y esta se revende a los carniceros.
“Nosotros entregamos en pie a ese precio, pero en el mercado la carne criolla se vende entre Bs 45 y Bs 55 el kilo”, dijo a medios locales, a tiempo de pedir que las autoridades los escuchen y se instalen mesas técnicas para regular este mercado, porque el productor también está perdiendo.
Gaspar también advirtió que los pequeños ganaderos no cuentan con los medios para trasladar sus animales directamente a los mataderos, por lo que desconocen con exactitud el precio del kilo gancho que los carniceros adquieren, luego del faenado, el cual también generaría algunas pérdidas por desechos como grasas y aserrín.
Ante estas acusaciones, los carniceros negaron rotundamente estar cometiendo abusos. En Tarija, el presidente de la Asociación de Carniceros, Omar Figueroa, aseguró que los márgenes de ganancia son bajos e incluso existen casos en los que trabajan con pérdidas.
Explicó que “el kilo gancho cuesta entre Bs 39 y Bs 40, y vendemos la carne entre Bs 10 y Bs 60” dependiendo del corte y si es carne criolla o camba.
Figueroa anunció que iniciará acciones legales contra el dirigente vecinal Rodrigo Castillo, quien acusó públicamente a los carniceros de incrementar injustificadamente los precios. Según el dirigente del gremio, estas declaraciones “irresponsables” provocaron especulación y la subida de precios en el ganado procedente de Santa Cruz.
A su vez, los productores ganaderos del oriente del país advirtieron que los precios del ganado podrían volver a subir, afectando aún más el abastecimiento y los costos al consumidor final.
El viceministro de Comercio y Logística Interna, Grover Lacoa, se refirió al conflicto e indicó que el Gobierno mantiene suspendidos los cupos de exportación de carne desde el 5 de febrero, en un intento por frenar el incremento de precios en el mercado interno.
Aclaró que el Ejecutivo no obstaculiza las exportaciones, pero responsabilizó al sector ganadero por los ajustes que encarecen el producto. “El problema es el precio del kilo vivo. Hace un año estaba en Bs 12, ahora llega hasta Bs 20 o Bs 21. El kilo gancho alcanzó los Bs 40, lo que hace más rentable vender en el mercado interno que exportar”, explicó.
EL PAÍS BO

