En Bolivia, 2,8 millones de mujeres son madres; una de cada 14 fue madre en la adolescencia

En Bolivia, la maternidad alcanza a una amplia mayoría de mujeres adultas. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en el país residen 4,2 millones de mujeres de 15 años o más, de las cuales el 67,5% es mamá, es decir, 2,8 millones han tenido al menos una hija o hijo nacido vivo.
Las cifras, difundidas en la víspera del Día de la Madre, que se recuerda este miércoles 27 de mayo, también muestran que la maternidad aparece de forma temprana para un segmento de la población: el 7,4% de las adolescentes entre 15 y 19 años ya son madres, mientras que en el grupo de 20 a 24 años el porcentaje sube al 33,9%.
El dato refleja una maternidad que sigue iniciándose a edades tempranas en el país, aunque con trayectorias muy distintas según generación. El promedio de hijos también marca esa diferencia. Mientras las adolescentes madres tienen en promedio 1,2 hijos, las mujeres de 60 años o más alcanzan un promedio de cinco hijos, reflejando cambios demográficos y sociales entre generaciones.
En cuanto al estado civil, el perfil de las madres bolivianas es diverso: 41,3% están casadas, 25,7% viven en concubinato, 16,7% son separadas, divorciadas o viudas, y 16,2% se declaran solteras.
El informe también revela avances educativos. Entre las madres de 19 años o más, 37,9% alcanzó la secundaria y 26,9% educación superior. Sin embargo, persisten brechas generacionales: entre las madres mayores de 60 años, 27,1% no tiene ningún nivel de instrucción formal.
Pero la maternidad también se cruza con las tensiones del mercado laboral. La tasa global de participación económica de las madres alcanza el 70,5%, lo que muestra una fuerte inserción en actividades productivas.
Ese dato, sin embargo, convive con un mercado laboral altamente precarizado para las mujeres. Estudios complementarios muestran que entre 83% y 86% de las mujeres ocupadas trabajan en condiciones de informalidad, muchas sin seguro de salud, aportes jubilatorios o estabilidad laboral.
El Día de la Madre encuentra a millones de bolivianas entre el reconocimiento simbólico y una realidad cotidiana marcada por la doble carga: sostener económicamente a sus familias mientras asumen, en muchos casos, el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado.
