Especialista advierte que Bolivia enfrenta un riesgo creciente de crisis energética por la caída de la producción de gas
TARIJA 17 DE JULIO 2026
El economista tarijeño y especialista en hidrocarburos, Jaime Balanza, alertó que la disminución sostenida de la producción de gas natural y la falta de nuevos descubrimientos de reservas podrían profundizar la crisis energética que atraviesa Bolivia, poniendo en riesgo el abastecimiento de combustibles y de energía en los próximos años.

El analista señaló que el país ya evidencia dificultades para garantizar el suministro de diésel, gasolina y Gas Licuado de Petróleo (GLP), situación que atribuyó tanto al agotamiento de los campos productores como a la falta de inversiones y mantenimiento en la infraestructura del sector. En ese contexto, advirtió que, de no adoptarse medidas urgentes, la población podría verse obligada a recurrir a fuentes tradicionales de energía. «Es momento de empezar a guardar leña y comprar velas mientras todavía son accesibles», expresó.
Balanza explicó que gran parte de la producción nacional depende de campos maduros que han superado su etapa de mayor rendimiento. Recordó que algunos pozos importantes dejaron de producir hace varios años y sostuvo que varias empresas analizan cerrar operaciones debido a que ya no resulta rentable mantenerlas activas.
Asimismo, consideró que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) debería asumir la administración de algunos de esos campos para prolongar su vida útil y reducir el impacto de la disminución en la producción.
El especialista también cuestionó la ausencia de una política energética de largo plazo y la falta de nuevos proyectos de exploración que permitan reponer las reservas de gas. A su juicio, el país carece de un diagnóstico actualizado sobre la situación del sector, lo que dificulta la implementación de un plan efectivo para enfrentar la crisis.
Finalmente, advirtió que, si no se impulsan decisiones estructurales para reactivar la exploración y producción de hidrocarburos, los problemas de abastecimiento podrían agravarse y las filas en los surtidores convertirse en una realidad permanente, afectando incluso el suministro de energía para los hogares bolivianos.
«Tienen que empezar a juntar leña y comprarse velas, aprovechando que todavía están baratas», manifestó el analista al describir el panorama que, a su juicio, enfrentará el país si no se adoptan medidas urgentes para reactivar el sector hidrocarburífero.
Balanza sostuvo que Bolivia ya atraviesa una crisis energética que se evidencia en las recurrentes dificultades para abastecer de diésel, gasolina y Gas Licuado de Petróleo (GLP), problemas que atribuyó no solo a la disminución de la producción, sino también a la falta de mantenimiento en las plantas de procesamiento. El experto advirtió que el siguiente paso podría ser la escasez de jet fuel, combustible utilizado por el transporte aéreo, seguida de un déficit en la producción de GLP
