Fuerza policial-militar desbloquea carretera Oruro-Llallagua-Potosí

La caravana avanzó sin resistencia de los campesinos bloqueadores, que desparecieron de los puntos de bloqueo

Carros de asalto “Z”, camiones Iveco de la Armada y del Ejército acompañados de micros y buses transportando policías despejaron la ruta Oruro-Llallagua-Potosí, en un avance que se gestó la tarde de este jueves.
Unos 500 efectivos policiales y casi un millar de militares se concentraron en la ciudad intermedia de Huanuni, desde donde avanzaron al caer la noche y recorrieron los 44 kilómetros que separan a Llallagua de Huanuni.
De acuerdo con el despacho del corresponsal de EL DEBER, el daño al puente de Aguas Calientes fue descartado y solamente se trató de un gran promontorio de piedras que fue colocada por los bloqueadores; de ese modo, la caravana de vehículos militares y policiales pasaron sin mayor novedad.
EL DEBER constató que a lo largo de la ruta, mientras el convoy avanzaba, los bloqueadores habían desparecido y no encontraron ningún tipo de resistencia en su recorrido. Lo propio sucedió al ingresar en la ruta hacia Aguas Calientes.
Las autoridades pusieron delante una pala mecánica que se encargaba de levantar la alfombra de piedras que fue colocada por los campesinos evistas, quienes dejaron todo abandonado.
El episodio trajo a la memoria lo sucedido en Panduro en 2016, cuando los cooperativistas mineros que bloqueaban la carretera La Paz-Oruro y asesinaron al viceministro Rodolfo Illanes. Inmediatamente después de ese suceso, los mineros desaparecieron de su bloqueo y días después fueron aprehendidos los principales dirigentes.
En este caso, existen siete personas que ya fueron identificadas por las autoridades como los responsables de los sucesos en Llallagua, uno de ellos el exviceministro Valentín Ticona, que desempeñó su cargo en el gobierno de Evo Morales.

Después de recorrer los 44 kilómetros la caravana ingresó en Llallagua en medio del júbilo de la población que recibieron a los uniformados en medio de gritos de justicia por las muertes que se produjeron el miércoles. La caravana estuvo liderada por el ministro de Gobierno, Roberto Ríos y del comandante de la Policía, Augusto Russo. EL DEBER

