Ingresan 200 cisternas diarias de carburantes al país; empresarios piden priorizar distribución de diésel al sector productivo

Desde el 8 de noviembre, Bolivia recibe el ingreso de aproximadamente 200 cisternas diarias para surtir de gasolina y diésel a las estaciones de servicio del país, según informó el diputado Alejandro Medinacelli (PDC). El parlamentario detalló que este incremento representa un 40% más en comparación con las semanas anteriores, lo que permitirá estabilizar el abastecimiento de combustibles en todo el territorio nacional.

“El incremento es significativo, alrededor de un 40% de lo que se tenía en provisión hace un par de semanas. Estamos hablando de que más o menos van a entrar alrededor de 200 cisternas por día”, señaló Medinacelli en entrevista con el medio ED24.
El operativo de ingreso comenzó el 8 de noviembre, coincidiendo con el día de la posesión del presidente Rodrigo Paz. Al día siguiente, el mandatario, acompañado de sus colaboradores, recibió personalmente a los primeros camiones cisterna en la planta de Senkata, en La Paz, como parte del plan de normalización del suministro de carburantes.
No obstante, los empresarios del sector agropecuario manifestaron su preocupación por la falta de diésel en las regiones productoras. La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) sugirió modificar el sistema de distribución para evitar el desvío al mercado negro y garantizar que el combustible llegue directamente a los productores.
“Anapo propone la implementación de cisternas móviles que entreguen el combustible de forma directa a los pequeños agricultores, y la asignación de mayores volúmenes de diésel ULS para medianos y grandes productores que lo adquieren de forma directa de la Refinería de Palmasola”, indica un boletín del sector.
Mientras los tanques continúan arribando a la planta de Palmasola, en Santa Cruz, la demanda sigue siendo alta en las provincias cruceñas, así como en regiones productoras del Beni y Cochabamba. El diputado Medinacelli aseguró que este operativo de abastecimiento fue resultado de las gestiones realizadas por el presidente Paz en Estados Unidos y Panamá, países que ofrecieron su apoyo logístico y energético para garantizar el suministro de carburantes a Bolivia.

