La judicialización de las elecciones presiona al TSE

Peter Beckhauser, el hombre que se “bajó” a dos partidos políticos, se planteó una andanada de recursos judiciales cuyo fin, como dijo, fue “colapsar el sistema político” con miras a las elecciones del 17 de agosto. Su interés causó serios efectos.

Si bien desistió en una acción de incumplimiento contra el presidente en ejercicio del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Óscar Hassenteufel, para lograr la anulación de la sigla del Movimiento Al Socialismo (MAS), fue una sala constitucional de Santa Cruz que libró de sendas causas que buscaban afectar al Partido Demócrata Cristiano (PDC), que postula al senador Rodrigo Paz, y al Movimiento Tercer Sistema (MTS), cuya Alianza Popular propugna a Andrónico Rodríguez.
Beckhauser, que había sido eliminado de las listas de candidatos de la alianza Unidad, de Samuel Doria Medina, denunció el martes que coordinaba con un allegado del candidato (Roberto Moscoso) los procesos. Confió a la red DTV una conversación con éste, al que incluso le mostraba algunos papeles de los casos.
LA RAZÓN

