Nuevo comandante de la Policía anuncia transformación institucional y lucha frontal contra el crimen
31 DE AGOSTO 2026
El coronel Adrián Javier Álvarez Arismendi asumió este lunes como comandante general interino de la Policía Boliviana y presentó los principales lineamientos que marcarán su gestión, entre ellos una ofensiva contra el narcotráfico, el crimen organizado, la trata y tráfico de personas y el lavado de activos.

Durante el acto de posesión, la nueva autoridad policial aseguró que también priorizará la prevención del delito, el fortalecimiento de los mecanismos contra la corrupción y la modernización de la institución, con el objetivo de construir una Policía más vinculada con la ciudadanía.
Álvarez agradeció al presidente Rodrigo Paz por la confianza depositada en su persona y afirmó que recibe la responsabilidad con humildad y compromiso. Señaló que su propósito será alcanzar los objetivos estratégicos definidos para el Estado y la institución, además de generar resultados concretos frente a las necesidades de seguridad de la población.
Meritocracia como eje institucional
El nuevo comandante destacó que su designación se produjo bajo criterios de institucionalidad, antigüedad y meritocracia. En ese sentido, anunció que durante su administración se impulsarán mecanismos destinados a reconocer los méritos y fortalecer este principio dentro de la Policía Boliviana.
Para Álvarez, la transformación de la institución requiere también una actualización de su modelo de trabajo. Explicó que durante aproximadamente dos décadas la Policía desarrolló sus funciones bajo el enfoque de Policía Comunitaria, pero consideró necesario incorporar nuevos esquemas desde la perspectiva de la ciencia policial.
El objetivo, explicó, será lograr una participación más efectiva de la institución en la prevención y resolución de conflictos, así como en los desafíos que enfrenta el país.
Controles contra la corrupción
Otro de los ejes anunciados por Álvarez será el combate a la corrupción dentro de la propia institución policial. Para ello, comprometió el fortalecimiento de los mecanismos de control y la aplicación de estrategias que permitan conocer tanto las necesidades de los más de 38.000 efectivos policiales como las demandas de seguridad de la población.
El comandante aseguró que su gestión buscará establecer una mayor comunicación entre la institución y la ciudadanía, con el propósito de responder de manera más eficiente a los problemas de inseguridad.
Ofensiva contra cuatro delitos
Álvarez afirmó que la Policía asumirá una posición firme frente a cuatro amenazas principales: el narcotráfico, el crimen organizado, la trata de personas y el lavado de activos.
“Haremos una lucha frontal contra el narcotráfico, crimen organizado, trata de personas y lavado de activos”, sostuvo.
Asimismo, advirtió que Bolivia no debe convertirse en una plataforma para el accionar de organizaciones criminales y anunció el fortalecimiento de las estrategias destinadas a combatir estos delitos y las actividades vinculadas a ellos.
Prevención como prioridad
Finalmente, el nuevo comandante general interino identificó la prevención como una de las primeras prioridades de su administración. Consideró que anticiparse a la comisión de hechos delictivos constituye una herramienta fundamental para disminuir los niveles de criminalidad.
Álvarez comprometió una gestión basada en acciones concretas y resultados. “Puedo comprometerme a trabajar y demostrar con hechos la nueva administración en el mando de la Policía Boliviana”, afirmó.
