Paz da 3 tareas a las FFAA, habla de ‘traición’ y ordena recobrar soberanía interna

El presidente constitucional de Bolivia y Capitán de las Fuerzas Armadas (FF AA), Rodrigo Paz Pereira, en su primer discurso castrense, dio tres tareas a los militares y también a la Policía: hacer un control estricto en las fronteras y en todo el país para evitar el contrabando de carburantes y así cuidar la economía, recuperar regiones donde no hay presencia del Estado y construir una nueva etapa con paz social, trabajo y educación.

En ese marco, el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, vicealmirante Gustavo Primitivo Aníbarro Escobar, a nombre de la entidad castrense comulgó con el lema del jefe de Estado: “Dios, familia y Patria”. Atrás quedó la frase “patria o muerte”, impuesta por el masismo.
“Me permito pedir la bendición de Dios para nuestro pueblo, para las Fuerzas Armadas y su gobierno, señor presidente, Dios, familia y Patria”, afirmó Aníbarro.
Pedidos a las FFAA
Ayer, la ciudad de Sucre, Capital de Bolivia, nuevamente se vistió de gala al ser el escenario donde las Fuerzas Armadas de la Nación, reconocieron al presidente Paz como Capitán General de las Fuerzas Armadas. Acompañado de su padre, el expresidente Jaime Paz, el mandatario recibió los honores militares que contempla la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas, según el vicealmirante Anibarro. Según la autoridad castrense más de 800 militares se concentraron por Paz.
El jefe de Estado encomendó tres tareas a los militares, subrayando que tiene la potestad constitucional de hacerlo por el voto popular. Hizo énfasis en la crisis económica y en la cruzada que comenzó para resolver la misma con dotación de combustible. En ese marco su primer pedido a las Fuerzas Armadas es cuidar la economía nacional y que no permitan que los contrabandistas se aprovechen del combustible que se está importando. Calificó esas acciones ilegales como una “traición” a la patria y dijo que está en manos de la institución tutelar luchar contra “las mafias”.
“Pedirle a nuestras Fuerzas Armadas, en frontera, sean defensores de la economía nacional, no permitan el contrabando. Hagan su mayor esfuerzo para que ese diésel, esa gasolina que hemos traído sean para el boliviano y no sean para las mafias corruptas que todavía siguen incrustadas en este Estado y que se llevan ese diésel y esa gasolina para venderla en el exterior”, instruyó Paz.
El jefe de Estado subrayó que el gobierno ya no va a “socapar”, esos hechos y que como jefe de Estado elegido democráticamente tiene la potestad de “generar mando y vamos a cumplir con ese mando”.
Desde la noche del viernes 7 de noviembre, horas antes de que Paz asumiera el mando del país, empezaron a ingresar al país camiones cisternas cargados de diésel y gasolina. En el primer día de su mandato, Paz escoltó en persona una de esas caravanas en el occidente del país, y ayer, lunes, el ministro de Hidrocarburo, Mauricio Medinaceli, aseguró que por día ingresarán a Bolivia 400 cisternas para abastecer con combustible.
El segundo pedido de Paz a la entidad castrense – y también a la Policía Boliviana – es garantizar la soberanía en las fronteras de Bolivia, e hizo énfasis en la “soberanía interna” para que toda la población ejerza su derecho de circular libremente por todo el país.

