Presidente Paz llama a la Tupac y la COB a dialogar y anuncia 8.200 obras a nivel nacional

La Paz, 27 de mayo de 2026.-
En el marco del Primer Consejo Económico Social por la Patria, que reúne a organizaciones sociales, sectores productivos, autoridades nacionales y representantes del gabinete ministerial, el presidente Rodrigo Paz Pereira afirmó que Bolivia atraviesa una crisis que no se resolverá con confrontación, sino con diálogo, medidas concretas y presencia del Estado.
El discurso estuvo marcado por llamados directos a sectores movilizados. “Compañeros de la Tupac (Katari), los invito una vez más a dialogar. ¿Quieren esta tarde? Vengan a dialogar”, afirmó. También extendió la convocatoria a la Central Obrera Boliviana y a otros sectores movilizados: “Todo el pliego está con respuesta (…) Yo no tengo miedo a fallar. Tengo miedo de no intentarlo”.
En esa línea, el presidente se mostró abierto a debatir públicamente cualquier diferencia política o sectorial. “No hagamos las cosas a escondidas, que la gente nos vea la cara”, sostuvo, al tiempo que cuestionó la violencia y las amenazas contra periodistas, autoridades e instituciones públicas.
También criticó duramente a quienes impulsan bloqueos y actos de presión. “El que le hace daño a una ciudad como La Paz y El Alto no ama la patria”, afirmó. “Hoy día El Alto está con hambre, La Paz está con hambre”, señaló al describir el escenario actual de desabastecimiento y falta de combustible.
El primer mandatario recordó a las víctimas registradas durante las protestas. “Cuatro mujeres y un niño. Un menor por no poder pasar los bloqueos. En Bolivia no tiene por qué haber muertos, tiene que haber un gran encuentro entre los bolivianos”, dijo.
Para el presidente, la situación actual convirtió el diálogo en una necesidad inmediata más que en una alternativa política. “La revolución no es con muerte. La revolución se hace con diálogo”, declaró.
Aseguró que el país enfrenta pérdidas económicas severas producto de los paros. “Estos 25 días de paros nos están costando cerca de 600 millones de dólares”, señaló, añadiendo que el daño golpea especialmente a La Paz y El Alto.
Entre las medidas económicas recordó la reducción del 50% en los salarios del presidente y de los ministros. Asimismo, informó sobre la creación de 5.300 nuevos ítems públicos, distribuidos entre salud y educación. “Sí, hemos aumentado la cantidad de médicos, la cantidad de profesores que puedan seguir adelante y dar todos estos educación y salud a los ciudadanos”, precisó.
También confirmó la promulgación del denominado “perdonazo tributario”, destinado a gremiales, transportistas y pequeños contribuyentes afectados por deudas acumuladas con impuestos y aduanas. “Eso significa capitalismo para todos, que el capital, la platita sea para los ciudadanos y que el ciudadano pueda reinvertir”, explicó.
A ello sumó la promesa de trabajar con el sistema financiero en mecanismos de alivio bancario para sectores afectados por los bloqueos, particularmente en La Paz y El Alto. En ese contexto, aseguró que su gobierno busca responder con obras y proyectos concretos a la confianza recibida en las urnas. “Yo soy agradecido por el voto que me dieron en El Alto y estoy devolviendo con obras, losetas, luminarias, hospitales, colegios y tinglados”, aseveró.
El jefe de Estado informó de la aprobación de un paquete de inversión pública que alcanzará 8.200 obras en todo el país. “Eso son carreteras, son colegios. Es un récord histórico y sin gas”, sostuvo, al remarcar que su gestión impulsa proyectos de infraestructura y desarrollo en un contexto económico distinto al de anteriores gobiernos. Recordó que en 2013 Bolivia alcanzó más de 14.000 millones de dólares en exportaciones gracias a la venta de gas a Argentina y Brasil, recursos que, según cuestionó, “no se han sabido invertir” y que dejaron al país sin reservas gasíferas ni nuevas inversiones. “Antes había gas. Nosotros lo estamos haciendo sin gas”, afirmó.
Mientras La Paz y El Alto continúan afectados por bloqueos, desabastecimiento y tensión social, insistió en que el país debe elegir entre la confrontación y el entendimiento. “El bloqueo no resuelve problemas, el bloqueo nos vuelve más pobres”, afirmó, al cerrar una intervención en la que advirtió que Bolivia “no puede seguir haciéndose daño a sí misma” y convocó nuevamente a los sectores movilizados a sentarse públicamente a dialogar.
