“Ya no nos alcanza”: la frase que repiten entre las personas que acuden a los mercados por alimentos

La inflación ya se siente en el bolsillo de las familias bolivianas y en la mesa a la hora de alimentarse. Ante el incremento de productos de la canasta familiar muchas amas de casa y compradores optan por adquirir menos alimentos, lo que también influye en sus hábitos alimenticios.
“Solo una comida (preparo), solo segundo, ya no sopa porque ya no alcanza”, señaló una mujer que realizaba compras en el mercado Abasto de la capital cruceña.
“Estamos preocupados, ya no nos alcanza para nada. Suben los precios y no nos aumentan los sueldos”, manifestó otra ama de casa.
Otra mujer señaló que ahora lleva la mitad de lo que compraba meses atrás, pese a que ha duplicado su presupuesto a 500 bolivianos para dos semanas.
“Ahora tenemos que venir con 400 a 500 bolivianos pero aun así no nos alcanza”, señaló.
Fuente: Unitel
