YPFB disminuye al 70% la provisión de combustibles y necesita $us 55 millones

Cerca del mediodía de ayer, el presidente de YPFB, Armin Dorgathen, brindó una conferencia de prensa en Santa Cruz, en la que advirtió a la población que en la semana en curso el abastecimiento de combustibles caería entre un 70 y 80%, debido a que no se cuenta con los recursos para pagar a los proveedores.
Casi en paralelo, se conoció que la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), mediante una resolución administrativa aprobada el lunes, dispuso la subida de precios de las gasolinas premium y del diésel ULS (bajo en azufre).
Para las primeras horas de la tarde, al menos en Santa Cruz, miles de conductores se habían abalanzado sobre los surtidores en busca de gasolina, generando caos vehicular, a pesar de la recomendación de Dorgathen, de no acudir a las estaciones de servicio “los que tienen sus tanques a la mitad o casi llenos”.
El máximo ejecutivo de YPFB afirmó que en las últimas dos semanas no se recibieron los pagos suficientes para poder realizar el abastecimiento de carburantes. “Esta semana estamos realizando las gestiones ante el Ministerio de Economía, a las diferentes entidades que son las que nos permiten contar con las divisas suficientes, para poder proveer combustible, así que estimamos que esta semana vamos a estar con un abastecimiento al 70, al 80% para poder proveer en las estaciones de servicio”, expresó.
Anunció, sin embargo, que se espera poder normalizar el aprovisionamiento el próximo viernes de esta semana y recalcó que YPFB requiere $us 55 millones por semana para adquirir el combustible que se subvenciona a la población y que, en este momento, no se cuenta con las divisas suficientes para garantizar este aprovisionamiento.
“Son unos tres a cuatro días que vamos a tener problema. Como YPFB, no podemos garantizar el abastecimiento de combustible, ya que yo necesito que el Ministerio de Economía me garantice los recursos”.
Dorgathen dijo que espera que hasta el viernes se pueda iniciar mayores cargas de combustible, para que la próxima semana ya esté todo regularizado. “Hoy estamos teniendo un bache y queremos salir a decirle a la población aquello”, expresó, haciendo notar que el problema se da por la falta de divisas y culpó a la la Asamblea Legislativa de que “nunca trabajó y no permitió que ingresen las divisas al país”.
Productores afectados
Los productores cruceños volvieron a manifestar su desesperanza por el persistente desabastecimiento, especialmente de diésel, que afecta las labores de cosecha y siembra.
Desde la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), manifestaron que el anuncio genera mayor incertidumbre para que los productores puedan cosechar las 350 mil hectáreas de soya en el norte integrado, que deben comenzar a cosecharse dentro de unas dos semanas y que significan una producción de al menos 700 mil toneladas de grano, que ya son excedentes para las exportaciones y que significan para el país unos $us 300 millones de ingreso de divisas.
“Además, la incertidumbre de abastecimiento, pone en riesgo la preparación de suelos que ya deben hacer los productores para que a partir de noviembre inicien la siembra de la campaña de verano 2025-2026, donde tenemos proyectado sembrar 1,5 millones de hectáreas con cultivo de soya principalmente y también con maíz y sorgo”, dijo Jaime Hernández, gerente de Anapo.
Al mismo tiempo, explicó que la siembra de verano se iniciará a fines de octubre o principios de noviembre con las primeras lluvias, pero los productores necesitan, en estos momentos, diésel para comenzar sus labores agrícolas de preparación de suelos, sobre todo con las últimas lluvias que han sido generalizadas en las zonas productivas.
“Para garantizar la cosecha de soya del norte integrado y la siembra de la campaña de verano se requiere al menos 70 millones de litros de diésel de entrega directa a pequeños, medianos y grandes productores. En la actualidad estamos con un abastecimiento del 60 por ciento de la cantidad de diésel requerido, lo que puede significar una potencial reducción del área de siembra de un 40 por ciento, que sería catastrófico para la producción de alimentos y de generar excedentes para las exportaciones”, agregó Hernández.
