Blooming no reacciona tras el incendio y pierde ante Carabobo 0-2

Envuelto en la presión de asumir uno de los desafíos más complejos del fútbol boliviano, Erwin Sánchez tomó las riendas de Blooming con la misión no solo de reencaminar al equipo, sino también de corregir los errores que dejó la gestión de Mauricio Soria. La insistencia del cochabambino en mantener una línea de tres defensores terminó pasando factura, especialmente en la Copa Sudamericana, donde los resultados fueron ampliamente negativos mientras estuvo al mando del plantel celeste.
El entrenador cruceño llegó al banquillo de Blooming en un contexto que rozaba lo imposible. El equipo que dejó Soria arrastraba varias semanas de desgaste futbolístico y anímico, con un punto de fractura difícil de corregir en tan poco tiempo. Erwin Sánchez aterrizó en un club donde el calendario internacional no daba margen ni para respirar y con la obligación de apagar incendios antes de intentar plasmar una idea propia de juego.
Para este compromiso no estuvieron Gabriel Valverde ni Matías Abisab, uno por expulsión y el otro por acumulación de tarjetas amarillas. Dos ausencias sensibles dentro de la columna vertebral del equipo celeste. Sumado a la ausencia de Moisés Villarroel que se perdió en los últimos partidos.
Roberto Hinojoza protagonizó la primera aproximación clara de Blooming con una acción individual brillante, aunque la jugada no terminó de la mejor manera.
Sin embargo, sobre los 10 minutos llegó el golpe visitante. Una salida en falso de Oliveros permitió la presión alta de Joshuan Berríos, que ganó la disputa y aprovechó el desorden defensivo de Blooming para asistir a Erik Ramírez, encargado de abrir el marcador para Carabobo.
Los pelotazos al espacio se transformaron en un problema constante para el conjunto local. Berríos encontró facilidades para ganarle la espalda a Mauricio Cabral, que sufrió durante gran parte de la primera etapa para controlar al atacante venezolano.
Las imprecisiones en los pases fueron otra constante en Blooming, que nunca logró encontrar tranquilidad ni claridad para elaborar juego.
A los 22 minutos del primer tiempo, un mal despeje defensivo de Carabobo dejó la pelota servida para Jeyson Chura, aunque el atacante desperdició la oportunidad con un débil remate de zurda.
Cuando el primer tiempo llegaba a su final, otra desatención defensiva casi amplió la diferencia. Tras un tiro libre enviado al corazón del área celeste, Vila falló en el rechazo y terminó asistiendo involuntariamente al delantero venezolano, que estuvo cerca de convertir el segundo tanto.
Así se fue Blooming al descanso: sin paciencia, desordenado y condicionado por los permanentes errores puntuales que exhibió a lo largo de la primera mitad.
En el segundo tiempo, Blooming salió con el ímpetu que exigía el compromiso y Erwin ‘Platiní’ Sánchez movió rápidamente el banco con una variante que terminó siendo determinante. Jeison Chura, que todavía no logra asentarse desde su llegada, dejó su lugar para el ingreso de Miguel Villarroel, quien tuvo una clara oportunidad para igualar el marcador apenas iniciado el complemento.
